Animo queridos padres


#1

El diagnóstico de diabetes es un verdadero shock para toda la familia. Espero con la ayuda de Dios y tú esfuerzo sepa cómo afrontarlo. En primer lugar tienes que comprender que la diabetes frustra, inevitablemente, las expectativas paternas de tener un hijo sano y feliz. La familia se desorganiza, algunos padres sobre protegemos a los niños - cosa que no ayuda mucho - y que decir de los jóvenes que se rebelan frente a la enfermedad. Pronto ampliaré estas ideas, por ahora reflexionemos en esto: te has preguntado algunas veces ¿Qué son los niños?

Los niños vienen en tamaños, pesos y colores surtidos, se les encuentran donde quiera: encima, debajo, trepando, colgando, corriendo, saltando. Las mamás los adoran, las hermanas y hermanos los toleran, los adultos los desconocen y el cielo los protege.

Los niños son la verdad con la cara sucia, la sabiduría con el pelo desgreñado, la esperanza del futuro con la mano en el bolsillo.

Los niños tienen el apetito de un caballo, la digestión de un tragaespadas, la energía de una bomba atómica, la curiosidad de un gato, los pulmones de un dictador, la imaginación de Julio Verne, la timidez de una violeta, la audacia de una trampa de acero, el entusiasmo de un triquitraque, la rapidez del rayo, y cuando hacen algo, tienen cinco pulgares en cada mano.

Les encantan los dulces, las navajas, las sierras, la navidad, los libros, con láminas de colores, el chico o la chica de los vecinos, el campo, el agua en su estado natural, los animales grandes, los terneros, las papas fritas, las locomotoras, los domingos por la mañana, los carros de bomberos, la almohada de mamá, etc. Le desangran las visitas de la tía gorda, la doctrina, la escuela, los libros sin dibujos, la teoría en la Educación Física y Deportes, las corbatas, los peluqueros, los abrigos, los adultos y la hora de acostarse.

Nadie más se levanta tan temprano (un domingo en que queremos descansar), ni se sienta a comer tan tarde cuando más apurados estamos. Nadie más puede embutirse en los bolsillos un cortaplumas oxidado, una fruta mordida, medio metro de cordel, un compás torcido, dos caramelos, dos mediecitas, una bomba, un trozo de sustancia desconocida y un auténtico anillo supersónico de clave con un compartimiento secreto, además de las piezas internas del último reloj que le regaló papá, tan sólo dos días antes.

Los niños son criaturas mágicas. Podemos cerrarle la puerta del cuarto de las herramientas, la de la oficina, la de la escalera de incendio, la de la despensa, pero nunca jamás podremos cerrarle la puerta del corazón.

Los hijos son lo más bello que Dios nos ha dado. Luis L. Gavin
*Autor y fuente desconocida.


#2

Uy que bonita reflexión LG, estos son los aportes que nos refrescan el diario vivir “con diabétes”, muy agradecida.
Ojalá que no aparezca nadie para decir ¿tiene que ver esto con diab…?
Saludos cordiales y que Dios te bendiga.


#3

Lo repetiré hasta el cansancio:“La vida de una persona afectada por la diabetes no se da en el vacío”. “El ser humano vive en cuatro dimensiones: física, mental, espiritual y social”. Gracias por tus comentarios Elizabeth son muy saludables para la autoestima. LG


Web-Stat web statistics