Aterosclerosis: daño agravado por la diabetes


#1

En los países con un elevado desarrollo en la salud pública, se evidencia que a las enfermedades cardiovasculares, principalmente la cardiopatía isquémica o coronaria, el aumento de la expectativa de vida en cualquier país viene acompañado de un incremento notable de la mortalidad por aterosclerosis.
Factores de riesgo coronario
A los factores de riesgo clásicos de enfermedad aterosclerótica clasificados en no modificables como son sexo, edad, raza y susceptibilidad genética del individuo y los modificables como hipertensión arterial, hiperlipidemia, tabaquismo, diabetes, obesidad y sedentarismo, se han sumado nuevos factores de riesgo de enfermedad cardiovascular como la hiperinsulinemia e insulinorresistencia, la hiperfibrinogenemia y la homocisteinemia, además se han planteado marcadores de daño vascular como la microalbuminuria de 24 horas.
La hipertensión arterial y la diabetes mellitus son considerados factores de riesgo mayor en el desarrollo acelerado del proceso aterosclerótico y a su vez los cambios vasculares y las manifestaciones clínicas que son producidas por la aterosclerosis tienden a ser más floridas y complicadas en personas con diabetes mal controlada.

La glucosa postprandial y riesgo cardiovascular
Desde el punto de vista nutricional, al paciente con diabetes se le recomienda un mayor consumo de carbohidratos complejos por su alto contenido en fibra dietética, ya que son de absorción y metabolismo más lento y la glucosa que contiene se libera gradualmente al torrente circulatorio, por lo que ejercen una acción moduladora sobre la glucemia y evitan oscilaciones bruscas, controlando así los niveles de glucosa tanto en ayunas, como postprandial (después de las comidas). Precisamente, es la glucosa postprandial es la que más se relaciona con muerte y morbilidad cardiovascular, y muchas veces este control es obviado y olvidado.

¿Cómo se dañan las arterias?
Las alteraciones metabólicas más frecuentes de la persona con diabetes son hiperglicemia crónica, dislipidemia y resistencia a la insulina. Sin embargo, no deben subestimarse otros trastornos secundarios a las complicaciones crónicas como la insuficiencia renal crónica o la hiperuricemia.
El sistema vascular se encuentra afectado por pérdida del estímulo vasodilatador (abrir arterias) y por aumento de los estímulos vasoconstrictores (cerrar arterias). En los enfermos diabéticos la pérdida de la vasodilatación dependiente del endotelio se desarrolla aún antes de que se desarrolle la placa de ateroma inducida tanto por inhibición de la sintetasa de oxido nitrico debido a la hiperglicemia y al aumento en la producción de radicales libres.
La producción de prostanoides, angiotensina II y endotelina-1 se encuentra aumentada provocando vasoconstricción, retención de agua, sal y activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona.
El desarrollo de la placa de ateroma y su posterior complicación como placa inestable son más
frecuentes en la diabetes. El estado protrombótico parece ser también un panorama común en la diabetes, con mayor adhesividad plaquetaria, mayor producción de factor VII y factor tisular, así como pérdida de la actividad fibrinolítica, antitrombina III y tambien un incremento de actividad pro-inflmatoria evidenciado por la proteína C reactiva alta.




Enfermedad arterial coronaria
Las diferencias entre diabéticos y no diabéticos son enormes, 2 a 4 veces mayor mortalidad en
diabéticos, en caso de infarto a 28 días la mortalidad aumenta 58% en varones y 160% en mujeres y a 5 años la mortalidad es 50% mayor.
Así, sin importar la severidad de la presentación de la aterosclerosis coronaria y sin importar la
forma en que se manifieste, los enfermos diabéticos siempre tienen una mayor incidencia de
reinfarto y muerte. Estas cifras tan desproporcionadas condujeron a considerar a la diabetes
mellitus como un equivalente de riesgo que requiere un tratamiento antiateroscleroso agresivo.

Desorden cerebrovascular A pesar que la asociación entre diabetes y desorden cerebrovascular puede ocurrir a través de diversos factores de riesgo, varios estudios han observado una asociación independiente de la diabetes con un riesgo elevado de accidente cerebrovascular isquémico y de todo tipo, tanto para hombres como para mujeres. La diabetes mellitus ha sido descrita como un factor de riesgo
para el accidente cerebrovascular isquémico, pero no aparentemente para el hemorrágico, salvo que coexista hipertensión

Enfermedad arterial periférica





La insuficiencia arterial de miembros inferiores es 4 veces más frecuente en los diabéticos. Particularmente común es la enfermedad arterial por debajo de la arteria poplítea, agregada a la ya conocida enfermedad microvascular de los miembros inferiores. Esto se traduce en mayor incidencia de claudicación intermitente o necesidad de amputación, que para las personas con diabetes varones aumenta 3.5 veces y para las mujeres 8.6 veces.

Perfil lipidico en personas con diabetes

Calcula tu riesgo cardiovascular haciendo click aquí

Web-Stat web statistics