Bomba de insulina, denominada «COR»,


#1

pulsera_insulina.pngUna estudiante ha utilizado tecnología piezoeléctrica desarrollada en un principio para satélites europeos para hacer funcionar una bomba de insulina novedosa con forma de reloj de pulsera pensada para personas con diabetes de tipo 1.

Esta bomba de insulina, denominada «COR», fue diseñada por Nicole Schmiedel, estudiante de ingeniería industrial de la Universidad de las Artes de Braunschweig (Alemania). El prototipo ganó recientemente uno de los tres premios al diseño y la tecnología para estudiantes concedidos en la edición de este año de la feria comercial Materialica, que se celebró en Múnich (Alemania).

Dentro de la «COR» hay un transductor piezoeléctrico que absorbe la energía de hasta el más ligero movimiento de su usuario y lo convierte en electricidad, con la que funciona la bomba.

El transductor se basa en los transductores creados para programas espaciales, donde se emplean para el microposicionamiento y la amortiguación de vibraciones en los instrumentos ópticos de los satélites, como los incorporados al instrumento MIDAS, a bordo de la sonda Rosetta de la Agencia Espacial Europea.

«La idea de esta bomba de insulina/reloj de pulsera se me ocurrió viendo una película donde salía una niña diabética de ocho años usando una bomba de insulina, cuando vi por lo que tenía que pasar para administrarse las dosis diarias de insulina», relató Nicole Schmiedel.

Muchos diabéticos que necesitan numerosas inyecciones diarias de insulina para controlar su nivel sanguíneo de azúcar utilizan incómodas jeringuillas. Son pocos los que usan bombas de insulina u otras técnicas más modernas. N. Schmiedel se propuso diseñar un sistema con el que mejorar la calidad de vida de los diabéticos y permitirles llevar una vida lo más normal posible.

Su diseño tiene la apariencia de un reloj de pulsera moderno, pero éste va equipado con una bomba que contiene insulina suficiente para dos o tres semanas para diabéticos de tipo 1. La bomba se conecta al usuario por un tubo fino y una aguja insertada bajo la piel, para que la insulina se inyecte en el cuerpo de forma continua. De esta forma sustituye a las inyecciones con jeringuillas convencionales.

«La COR parece un reloj, no un aparato médico», explicó N. Schmiedel. «Cuando la bomba no está funcionando, el menú pasa a modo reloj y muestra la hora y la fecha. Tiene incluso despertador.»

La tecnología de los transductores piezoeléctricos se basa en un fenómeno físico que se conoce desde hace mucho tiempo, pero que no se investigó y no se convirtió en una tecnología tan práctica para programas espaciales hasta la década de los años noventa.

«Si fui capaz de diseñar la COR es porque la tecnología de los transductores piezoeléctricos ya se había desarrollado en programas espaciales, ya estaba lista para aprovecharla», señaló N. Schmiedel. «Ahora el paso siguiente es dar con una empresa dispuesta a fabricar el COR y comercializarlo.»

N. Schmiedel presentó esta novedosa bomba de insulina/reloj de pulsera en el Congreso Europeo sobre Transferencia de Tecnología Espacial de este año.

Para obtener más información http://www.esa.int/SPECIALS/TTP2/index.html


Web-Stat web statistics