Brazo dormido


#1

Hace un tiempo que siento una pequeña parte de mi brazo cerca del hombro dormido y cuando lo estiro siento un ligero jalon alguien me podria decir que es tengo casi 13 años con diabetes 1


#2

Comparto un informe,no quiere decir que padezcas de ésto,siempre consulta a tu médico:
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¿A quién no se le ha dormido alguna vez un brazo o una pierna por estar en una mala postura mucho rato? De repente, dejamos de sentir la extremidad de forma normal y parece como si nos estuvieran dando pequeños pinchazos, que unas hormigas se estuvieran paseando alegremente o, aún más angustioso, que no sintamos la extremidad como propia. Esta sensación tan común recibe el nombre de parestesia. Como casi todas las palabras raras de medicina, procede del latín (y cuando no, del griego, no falla) y significa sensación (estesia) anormal (para). Por derivación de la palabra “estesia” se pueden deducir más términos médicos, por ejemplo, una anestesia significaría una falta de sensación, una hiperestesia, una sensación aumentada, etc.

Estas parestesias, que son normales cuando se deben a posturas donde se presiona mucho tiempo una extremidad, también pueden ser secundarias a alguna enfermedad neurológica o vascular. Por eso, en esta entrada, sólo nos referiremos a las parestesias normales o fisiológicas.

Aunque cuando hablemos de parestesias estamos englobando a hormigueos y adormecimientos, en realidad, ambas sensaciones forman parte de un mismo fenómeno pero en distintas etapas. Están tan íntimamente relacionadas que cuando se siente un hormigueo suele ir acompañado, más tarde, de un adormecimiento. Bien, ahora pongámonos en situación e imaginemos la escena:

Llevamos unas pocas horas durmiendo e, involuntariamente, nos damos la vuelta y apoyamos parte del peso del cuerpo en un brazo mal flexionado para la situación. Es algo muy frecuente, la mayoría de las parestesias fisiológicas ocurren cuando estamos durmiendo.

Durante los primeros minutos, lo que ocurrirá será una compresión de los nervios y los vasos más superficiales de la zona. Tenemos que tener en cuenta que la sensación táctil la tenemos gracias a esos nervios que se están comprimiendo ahora mismo. Al presionar sobre el nervio, los vasos que lo rodean o ambos, estamos produciendo una falta de aporte sanguíneo a la zona, lo que se denomina isquemia. Los nervios suelen ser estructuras que tienen un metabolismo muy elevado. Necesitan mucho oxígeno y nutrientes para poder funcionar y éste no tienen otro remedio que captarlo de la sangre.

Como ahora no reciben el riego sanguíneo que necesitan, la excitabilidad de los nervios se altera y aumenta. Por ponerlo de forma simple y algo tosca, la excitabilidad consistiría en la capacidad de dar una respuesta a partir de un estímulo determinado. Si los nervios del brazo tienen ahora mismo como estímulo la presión que se ejerce sobre él, al alterar la excitabilidad también se alterará la sensación que tengamos. Por eso, pasados aproximadamente 15 minutos, tendremos una sensación táctil fuerte sin ningún estímulo equivalente que la justifique directamente, son los llamados hormigueos.

Si, por alguna razón, durante la fase de hormigueos dejáramos de comprimir la zona del brazo, poco a poco esa sensación iría siendo más débil hasta desaparecer en unos pocos segundos. Pero ese no es nuestro caso, estamos durmiendo como marmotas y la sensación de hormigueos no es lo suficientemente fuerte como para despertarnos, así que seguimos haciendo presión sobre nuestro pobre y poco irrigado brazo.

El tiempo pasa y, conforme el nervio está más tiempo sin aporte sanguíneo, la excitabilidad, que estaba aumentada, ahora va disminuyendo porque ya no está para muchos trotes sin los nutrientes necesarios. En alrededor de 20 minutos, se anula toda sensación táctil menos la dolorosa, lo que llamamos adormecimiento. Pero además de las alteraciones en la sensibilidad, irá apareciendo progresivamente debilidad muscular y, finalmente y a los 30 minutos, la parálisis transitoria del brazo. Depende de la fase en la que nos levantemos y la sensación que tengamos de la zona podremos saber cuánto tiempo más o menos hemos tenido la extremidad bajo presión. Aunque es una estimación que puede variar ya que la presión puede ser mayor o menor y, por consiguiente, la disminución del riego sanguíneo puede ser muy variable. A mayor presión, menor tiempo en el adormecimiento y parálisis del brazo.

Ya han pasado 30 minutos, y tenemos el brazo adormecido y paralizado, si siguiéramos haciendo presión sobre éste durante horas se producirían daños principalmente en los nervios de la zona y, si la cosa dura bastante, muerte (necrosis) del tejido muscular. Y nos ocurriría una cosa similar a House, pero en lugar de quedarnos cojos, nos quedaríamos mancos. Precisamente, esas sensaciones anormales llamadas parestesias son útiles porque nos avisan de que algo no va bien y actuamos descomprimiendo la zona y agitando la extremidad para devolver el riego sanguíneo lo más pronto posible. Así que por muy molestas que nos resulten, son un mecanismo de protección.

Bueno, después de una hora con el brazo bajo presión, nos despertamos y entonces nos damos cuenta que no sentimos el brazo y que no podemos moverlo en una determinada zona. Enseguida, dejamos de hacer presión y empezamos a moverlo de un lado a otro masajeando la zona, bien con ayuda del otro brazo o bien con los músculos que no están paralizados del mismo brazo. Al hacer esto, estamos devolviendo el aporte sanguíneo que habíamos quitado por la presión. Es entonces cuando aparecen de nuevo los hormigueos porque vuelve a producirse una hiperexcitabilidad. Depende del tiempo y el grado de presión que hayamos ejercido, tendremos un mayor o menor tiempo de hormigueos. A mayor tiempo y fuerza de presión, mayor tiempo de hormigueos. Aunque lo normal es que duren menos de cinco minutos.

Simplificándolo mucho, mucho, si tuviéramos una gráfica representando la excitabilidad de los nervios y el paso del tiempo tras comprimir y descomprimir (a partir de los 20 minutos) una zona, sería más o menos así:

Se habrán dado cuenta de que no he unido los puntos de excitabilidad con líneas, la razón es que no conozco la progresión de la excitabilidad según el tiempo de isquemia, así que antes que imaginarse cosas, prefiero dejar sólo los puntos. Además, la división del tiempo de “x” en minutos no está proporcional, esta representación es sólo para hacerse una idea general del concepto de las parestesias.

¿Y por qué tanto la isquemia como la vuelta de irrigación de la zona provocan esos aumentos de excitabilidad antes y después del adormecimiento? La explicación es algo compleja para los que no tienen unos conocimientos previos de fisiología, así que esto va más para los que tienen conocimientos sobre el tema y se lo hayan preguntado alguna vez. Lo digo porque si alguien no lo comprende, es normal. La explicación sencilla y simple sería que hay cambios en los gradientes iónicos que hacen a las neuronas más excitables.

En cuanto a la explicación más avanzada:

Cuando es por la isquemia los aumentos de excitabilidad se deben a la apertura de los canales de Sodio (Na+), que hacen al interior de la neurona más positiva y esto favorece que se despolarice.

Cuando es por la vuelta del aporte sanguíneo se debe a un aumento de Potasio (K+) fuera de la célula, lo que frena la actividad de la bomba Sodio/Potasio evitando la hiperpolarización. Se produce una inversión del gradiente de Potasio y una despolarización de la neurona.

Fuente: Mechanisms of paresthesias arising from healthy axon


#3

Evite los Problemas de la Diabetes:
Mantenga Sano el Sistema Nervioso¿Qué puedo hacer para que la diabetes no dañe al sistema nervioso?
En el estudio clínico sobre Control de la Diabetes y sus Complicaciones, patrocinado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los EE.UU., se demostró que las personas que mantienen las concentraciones de glucosa en la sangre cerca de los límites normales corren un menor riesgo de daño a los nervios.

Esto es lo que usted puede hacer para prevenir daños a los nervios:

•Controle las concentraciones de glucosa en la sangre para que estén muy cerca de los límites normales.

•Limite la cantidad de bebidas alcohólicas que toma.

•Dé buen cuidado a sus pies

•Hable con su médico sobre cualquier problema que usted tenga con

◦los pies y las piernas

◦el estómago, los intestinos o la vejiga

•También hable con su médico si

◦tiene problemas cuando tiene relaciones sexuales

◦no siempre puede saber cuando su glucosa en la sangre está demasiado baja

◦se siente mareado cuando, después de estar acostado, se sienta o se pone de pie
¿Qué puedo hacer para mantener sanos los pies?
•Lávese los pies todos los días en agua tibia. Toque el agua con el codo para asegurarse de que el agua no esté demasiado caliente. No remoje los pies. Seque los pies perfectamente, especialmente entre los dedos.

•Revíselos todos los días para ver si tiene alguna lesión, ampolla, enrojecimiento, callos u otros problemas. Si tiene dañados los nervios o mala circulación, es especialmente importante revisar los pies diariamente. Si no puede agacharse o levantar el pie para revisarlo, use un espejo. Si su vista no es buena, pídale a alguien más que le revise los pies.

•Si tiene la piel seca, úntese crema lubricante después de lavarse los pies y secarlos. No se ponga crema lubricante entre los dedos de los pies.

•Use una piedra pómez o una lima de cartón para lijar suavemente los callos y asperezas. Líjeselos después de bañarse o ducharse. Pase la piedra pómez o la lima de cartón sobre el callo en una sola dirección.

•Córtese las uñas de los pies una vez por semana. Córtese las uñas cuando estén suaves después del baño. Córtelas siguiendo el contorno del dedo y procure que no queden demasiado cortas. No corte las orillas porque podría cortarse la piel. Si las esquinas quedan filosas, pueden causar una herida que puede infectarse. Límese las uñas con una lima de cartón. Si no puede cortarse las uñas usted mismo, pida ayuda o acuda a un médico especialista en pies.

•Siempre use zapatos o pantuflas. No ande descalzo, ni siquiera en casa.

•Siempre use calcetines o medias. No use calcetines o medias cortas que hagan presión debajo de la rodilla.
•Use zapatos que le calcen bien. Compre calzado hecho de tela o de piel. Compre su calzado por la tarde, cuando los pies estén más hinchados. Use zapatos nuevos con cautela hasta que se suavicen. úselos sólo 1 ó 2 horas al día en las primeras 1 a 2 semanas.

•Asegúrese de que su médico le revise los pies en cada cita.
¿Cómo funciona el Sistema Nervioso?
Los nervios llevan mensajes entre el cerebro y otras partes del cuerpo. Todos los nervios juntos forman el sistema nervioso.

Algunos nervios le dicen al cerebro lo que está ocurriendo en el cuerpo. Por ejemplo, cuando usted pisa un clavo, el nervio en el pie le dice al cerebro que hay dolor. Otros nervios le dicen al cuerpo lo que tiene que hacer. Por ejemplo, los nervios del cerebro le dicen al estómago cuándo debe pasar los alimentos a los intestinos.

¿Cómo es que la diabetes afecta el Sistema Nervioso?
Las altas concentraciones de glucosa en la sangre a lo largo de muchos años pueden dañar los vasos sanguíneos que llevan oxígeno a algunos nervios. Las altas concentraciones de glucosa en la sangre también afectan la superficie de los nervios. Los nervios dañados pueden dejar de enviar mensajes. O pueden enviar mensajes muy lentamente o cuando no es debido.

La neuropatía diabética es el término médico para referirse a los daños en el sistema nervioso causados por la diabetes.

¿Cómo es que el daño que causa la diabetes en los nervios periféricos me afecta?
Los nervios periféricos van a los brazos, manos, piernas y pies. Cuando estos nervios están dañados, los brazos, manos, piernas o pies se sienten dormidos. Además, es posible que deje de sentir dolor, calor o frío cuando debiera sentirlo. Puede sentir dolor que se dispara o tener ardor o cosquilleo que se siente como “alfilercillos”. Estas sensaciones con frecuencia empeoran por las noches. Es posible que tenga dificultad para dormir a causa de estas molestias. La mayor parte del tiempo estas sensaciones están en ambos lados del cuerpo, como por ejemplo en ambos pies. Pero también pueden sentirse en sólo un lado del cuerpo.

Los daños de los nervios periféricos pueden cambiar la forma de sus pies. Los músculos de los pies se debilitan y los tendones del pie se acortan. Se puede mandar a hacer zapatos especiales que queden cómodos cuando los pies están doloridos o cuando hayan cambiado de forma. Estos zapatos especiales ayudan a proteger sus pies. Medicare y algunos programas y seguros de salud cubren los zapatos especiales. Hable con su médico para que le indique dónde y cómo comprarlos.

¿Cómo es que el daño que causa la diabetes en los nervios autónomos me afecta?
•Los nervios autónomos le ayudan a saber que sus concentraciones de glucosa en la sangre están bajas. Algunas personas toman medicamentos para la diabetes que accidentalmente pueden hacer que las concentraciones de glucosa en la sangre bajen demasiado. El daño a los nervios autónomos hace que éstos no puedan sentir los síntomas de hipoglucemia, que es el término médico para las bajas concentraciones de glucosa en la sangre.

Este tipo de daño ocurre con más frecuencia cuando ha tenido diabetes por mucho tiempo. También puede ocurrir si las concentraciones de glucosa en la sangre han estado demasiado bajas con mucha frecuencia.

•Los nervios autónomos van al estómago, intestinos y otras partes del aparato digestivo. El daño a estos nervios puede hacer que los alimentos pasen por el aparato digestivo demasiado rápido o demasiado lento. Estos problemas de los nervios causan náuseas (sentirse mal del estómago), vómito, estreñimiento o diarrea.El daño de los nervios del estómago se llama gastroparesia. Cuando los nervios del estómago están dañados, los músculos del estómago no funcionan bien y los alimentos pueden permanecer en el estómago demasiado tiempo. La gastroparesia vuelve difícil controlar las concentraciones de glucosa en la sangre.
•Los nervios autónomos van al pene. El daño a estos nervios puede impedir que el pene se ponga rígido cuando desea tener relaciones sexuales. Este problema se llama impotencia. Muchos hombres que han tenido diabetes por muchos años se vuelven impotentes.

•Los nervios autónomos van a la vagina. El daño a estos nervios puede impedir que la vagina se ponga húmeda cuando desea tener relaciones sexuales. La mujer también puede perder sensación en la zona de la vagina.

•Los nervios autónomos van al corazón. Cuando estos nervios están dañados, el corazón late con más rapidez o a diferentes velocidades.

•Los nervios autónomos van a la vejiga. Cuando estos nervios están dañados, se vuelve difícil saber cuándo hay que ir al baño. El daño también vuelve difícil saber cuándo es que la vejiga está vacía. Estos dos problemas pueden hacer que usted retenga la orina demasiado tiempo y esto puede causar infecciones. Otro problema consiste en tener fuga de orina accidentalmente.

•Los nervios autónomos van a los vasos sanguíneos que son los que mantienen estable la presión arterial. El daño a estos nervios hace que la sangre se mueva con demasiada lentitud para poder mantener estable la presión arterial cuando usted cambia de posición. Cuando después de haber estado acostado se pone de pie, o cuando hace demasiado ejercicio, los cambios repentinos en la presión arterial pueden marearlo.
•¿Cómo es que el daño que causa la diabetes en los nervios craneales me afecta?
◦Los nervios craneales van a los músculos del ojo. El daño a estos nervios generalmente ocurre en un ojo. El ojo afectado no se mueve a la par con el ojo sano y puede usted ver doble. Este problema ocurre repentinamente y por lo general es muy breve. El médico le puede recetar un parche para el ojo que deberá usar durante cierto tiempo.

◦Los nervios craneales van al lado de la cara. El daño a estos nervios generalmente ocurre solamente en un lado de la cara. Los nervios dañados hacen que el lado afectado de la cara se cuelgue. Generalmente se cuelga el párpado inferior y los labios. Este problema se llama parálisis de Bell. Ocurre de manera repentina y tiende a corregirse por sí solo.
¿Cómo puedo saber si la diabetes ha afectado los nervios?
Si tiene usted uno o más problemas mencionados en esta publicación, es posible que la diabetes haya dañado algunos nervios. Hable con su médico sobre el problema. Pregunte a su médico qué es lo que usted puede hacer para que el problema mejore y para impedir que empeore.

Fuente
National Diabetes Information Clearinghouse


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