CONFUSION ante el recién diagnóstico!


#1

“Después de haber escuchado la inevitable noticia, la que ya intuía de años atrás y que evitaba confrontar desde hace tiempo, por fin fue un hecho corroborado: Señor J, tiene diabetes tipo 2. Salí del Hospital y me encontraba de lo más normal. Iba solo y me sentía bien, digamos que sin evidentes alteraciones. Subí a mi auto, sintonicé el noticiero por la radio y maneje por 20 minutos en un estado que solo puedo describir como nublado. El caos comenzó cuando me detuve en un semáforo y pasó frente a mí un Señor de unos 75 años, agarrado del brazo de su aparente hija de unos 40. El señor se veía desgastado, abatido. De manera automática, mis lágrimas empezaron a caer y empecé a llorar como un niño de 7 años. Seguí mi rumbo y llegue de regreso a la oficina, pues tenía unos pendientes por sacar para la reunión de abogados del día de mañana. Llegando tuve que fingir, como suelo hacerlo, para que no se dieran cuenta que sucedía algo. Estaba de vuelta el Jefe buena gente, el bonachón, el amigo y ser sociable que solo lo conocen riendo, de buenas o muy molesto, pero jamás triste. Cerrando la puerta de mi oficina, empecé a llorar nuevamente, aunque esta vez más moderado. El miedo ante no saber que seguía, me invadía, sentía que tenia escasas horas para seguir viviendo, absurdo, sí, lo sé, pero era mi miedo. No pude concentrarme en el acta que debía redactar para la reunión con los abogados y solo llegaba a mi mente mi padre y mi madre con diabetes. Solo sentía una rabia por no haberme cuidado, por haber heredado “tan malos genes”, sentía terror de dejar mis alimentos preferidos, de dejar de ir los jueves en la tarde al bar con los amigos y beber y comer pizza mientras platicábamos nuestra semana. Sentía que a mis 35 años la vida se me estaba yendo. Sentía que jamás me casaría con M y mucho menos sería papá. Mi vida pasó como en una película en blanco y negro con escenas de terror. La confusión era enorme. No sabía si estaba enojado, triste, avergonzado, o me sentía una victima moribunda. Fueron los 15 minutos más amargos y angustiosos que hasta hoy he vivido. Los días pasaron y por desgracia la confusión aumentaba. No tuve la confianza de hablarlo con mis amigos, mucho menos con mis padres. Mi novia sí lo supo, y aunque me apoya, sé que hoy tiene miedo de que no pueda ser el padre que tanto le decía que yo iba a ser.”

Relato de J. Reciente diagnóstico de diabetes tipo 2 y su asimilación en un lapso de un mes.

¿Y tu recuerdas lo que estabas haciendo cuando te enteraste que tenías diabetes?
A menos que estuvieras demasiado joven para entender la noticia, es un factor común que la noticia realmente IMPACTE. De repente (aunque hayan pasado muchos años, en algunos casos, para construirse), ya tenías una enfermedad que te puede causar la muerte. Muchos de los sentimientos que se experimentan en ese momento, son muy similares a los que enfrenta una persona que va a morir.
Para salir avante de esta confusión y poder tener el control de esta deficiencia orgánica, lo primero es aceptar cualquier estado emocional que yo perciba y no pelee conmigo mismo para no sentirla. No pienses que el enojo, la ira, incluso la depresión, está mal sentirlas. No, al contrario, es liberador sentirlas, para después hacerles frente y deshacerse de ellas.
Te invito a que juntos reflexionemos en este sentir para que podamos acompañar, como una red de apoyo, a quienes están atravesando una situación similar.
Tu experiencia enriquece, cuétanosla.

Claudia Jiménez


#2

Querida Claudia ,cada uno tiene una distinta reacción ante el diagnostico la mía fue hacerele frente a la enfermedad y dominarla y buscar toda la información posible y buscar alternativas no tienes porque dejar las tertulia con tus amigos siempre hay alternativas , por ejemplo pizzas al vegetarianas y bebidas sin azúcar , debemos vivir el momento y disfrutar la vida día adía, cariños.


#3

Eso es justamente lo interesante María, que cada quien reacciona de manera distinta. Por supuesto que hay alternativas, lo que mas bien nos señala este comentario de J, es quello que puede llegar a sentir alguien que desconoce la enfermedad y que no ha invertido tiempo en él mismo.
Cada caso es distinto María, lo compato, y qué padre que tu hayas enfrentado la noticia con entereza y actitud!
Un abrazo


#4

Sigue adelante amiga y es muy reconfortante el día en que te das cuenta que no es nada lo que pierdes o tienes que dejar con la enfermedad y que la tienes controlada, mucho más es lo que ganas, aprendemos a llevar una vida sana y en orden como deberia ser, un abrazo


#5

Excelente!! GRacias!


#6

Hola Claudia,

A continuación te comparto mis sentimientos y pensamientos de cuando me diagnosticaron, como antecedente, te puedo decir que mi abuela materna vivio muchos años con diabetes, siempre se cuido muy bien y murió de viejita, no tuvo ninguna complicación. Mi abuelo paterno también vivió con diabetes algunos años, lamentablemente, él representa la otra cara de la moneda ya que al final de sus días tenía ya severos problemas de riñon y sufrió la amputación de una de sus piernas.

Pues bien, a pesar de esos antecedentes, la Diabetes no existía en mi vida, al menos de manera conciente, durante algunos años deje simplemente de revisarme. Previo a mi diagnostico oficial, presente síntomas de poliuria y polidipsia, lo cual me llevo al médico, así que esté me ordeno hacerme análisis.

El día que me entregaron los resultados, 22 de Junio del 2006, los papeles indicaban 658 mg/dl, el médico me indicó que necesitaba yo de manera urgente internarme para que me atendieran, más sin embargo y por increible que parezca y al no sentir ninguna molestia no hice caso y me fui a casa. Esa misma noche la bomba exploto y ese 658 de azúcar en sangre se convirtió en una cetoacidosis diabética que me puso al borde de un infarto y me mantuvo 4 días en terapia intensiva más otros 4 días en medicina interna para terminar de estabilizarme.

Estando en TI y con las conversaciones que sostuve con el médico que me atendió, tome hasta ese momento conciencia de lo que tenía y han sido las lágrimas más amargas que he derramado, me enoje mucho, me insulte y sentí mucho dolor, todo contra mi, porque también me di cuenta que por mi negligencia, mi soberbia y mi gran orgullo estuve a punto de perderlo todo. Jale del gatillo en contra de mi mismo. Al mismo tiempo pude perdonarme a mi mismo y tener la cabeza fría como para decirme a mi mismo que iba a salir adelante, que la enfermedad no me iba a controlar y asumí el reto de día con día YO controlar a la enfermedad, pues hasta el momento de redactar estas líneas, no hay cura.

Por otro lado y en ese mismo periodo de tiempo vivido en TI, tuve la dicha de poner mi alma en paz, fume la pipa de la paz con Dios. Durante muchos años le guarde mucho rencor, primero por haberse llevado a mi padre cuando era yo un niño y después por haberser llevado a mi abuela, más sin embargo él con su gran compasión, piedad y humildad, perdonó todas mis blasfemias y me hizó dos regalos estupendos, el primero de ellos (justo en el momento en que me estaba yo infartando, si, te puedo decir que la luz al final del tunel existe) fue poder despedirme de mi padre y de mi abuela, el segundo, me dió la oportunidad de seguir aquí.

Así que entendí que recibía yo lo que pocos, una segunda oportunidad y justo al salir del hospital hice una promesa a mi familia y amigos, la cual es “les prometo que me voy a cuidar por y para mi, por y para Ustedes”. Desde entonces lo he cumplido a carta cabal. Mi palabra esta de por medio.

Rapidamente inicie un proceso de atención y aprendizaje de la enfermedad, no fue fácil, pero también rapidamente hice el ajuste y cambio de hábitos necesarios (alimentación, ejercicio, control médico, ámbito laboral) y ahora heme aquí, más feliz que nunca, con un estado saludable, por irónico que parezca, viviendo experiencias increibles y totalmente enriquecedoras.

Como conclusión, más que confusión, yo tuve rabia, coraje y enojo pero contra mi mismo, comprendí que yo era en parte, el responsable de haber debutado de esa manera tan caótica, que no prevení nada a pesar de los antecedentes, así que darme seco y a la pared contra mi mismo fue durisimo. Por otro lado tuve a bien aprender a perdonar y lo hice conmigo mismo, antes que con otros. Deje de “echarme la culpa” y simplemente asumí mi responsabilidad.

Te puedo decir y asegurar que VIVO con diabetes, que he probado en más de una ocasión que esta enfermedad es una condición de vida diferente, NUNCA una limitante.

Sin más por el momento quedo de ti, a tus ordenes, bienvenida a la comunidad y gracias por incrementar a la chilanga banda aquí en la página =)

Un abrazo, Edgar.


#7

Hola Edgar,me encanto tu comentario!!, es muy enriquecedor!. Me generó una sensación muy alentadora leerte con una actitud de Reconciliación y Aceptación. Creo que justamente lo más importante es aceptar la realidad como es,para responsabilizarnos de nuestra situación con entereza y valíendonos de los recursos que tenemos para trascender el miedo que muchas veces paraliza.
Si decidí iniciar este espacio de discusión, fue justamente porque deseo que personas que viven este padecimiento, lean a gente como tú que han trascendido de manera exitosa, y hoy saben vivir con CALIDAD. Me llena de entusiasmo saber que hay tanta claridad en tantas personas, y que podemos generar una red de apoyo.
Gracias por esta frase: Vivir con diabetes es una condición de vida distinta, más no limitante.

gRACIAS Edgar
Un beso desde chilangolandia!!!
Claudia


#8

Entiendo perfectamente el sentimiento que te invade, ese mismo sentimiento lo he tenido cada dia de mi vida al saber todo lo que nos puede pasar si no cuidamos nuestros niveles de azucar, perdidas de familiares muy cercanos me han hecho el corazon pedacitos, sin embargo hay sitios como este, en donde he encontrado gente que siente lo mismo que nosotros, que siempre esta dispuesta a escucha,r unos con mas seriedad que otros, pero todos con la intencion de apoyar y de hacernos tomar conciencia de la enfermedad que padecemos-
Te deseo suerte y animo dios jamas se retira de nuestro lado jamas lo olvides!


#9

http://www.estudiabetes.org/profiles/blogs/no-deseo-estas-palabras-sean
Espero que se lo muestres haber si le ayuda.
Creo que hasta del dolor se encuentra una enseñanza.
Un fuerte abrazo y para lo que necesites.


#10

Hola Clau:

Curiosamente antes se pensaba que la Diabetes era una enfermedad privativa de personas con “acumulamiento de juventud”; sin embargo, hoy en día este diagnóstico se presenta de manera más temprana como resultado, quizá, de estrategias para iniciar una cultura sobre cuidados de quienes tenemos padres con Diabetes Mellitus; por otro lado, y tratando de utilizar la empatía (según Goleman “capacidad de sentir como siente el otro”) qué doloroso recibir una noticia que no esperas, pues, desgraciadamente hay quienes piensan que a ellos o ellas nada les pasará y … de pronto escucharlo, sin estar preparados para entrar a un proceso de duelo.

Cuán importante es reflexionar sobre “por qué siento lo que siento y para qué lo siento”, no precisamente para buscar culpables, en este caso los padres o un ser supremo, sino para ser asertivos y … luchar por vivir y vivir bien; para ello la pregunta es ¿estamos dispuestos a pagar el precio?; es decir, buscar información de primera mano y no dejar que nos entreguen conocimientos “masticados”, ser disciplinados con los alimentos, hacer ejercicio, evitar el sedentarismo… administrar el uso de nuestro tiempo para utilizar esas preciosas 24 horas (que todos tenemos) para identificar espacios y encontrar soluciones y no únicamente pretextos…

Hoy en día existen diversas alternativas para buscar nuestra mejoría las cuales van desde la alopatía, homeopatía, herbolaria, … a todas las diversas posibilidades para elevar nuestra calidad de vida y evitar ese incremento de estrés, dolor, angustia, o quizá depresión, pues, no podemos soslayar el choque interno y externo al encontratarnos conque ya no tenemos esa salud que creíamos tener y de la cual abusamos y ahora, otra pregunta ¿ y por qué nadie me lo dijo?

Finalmente,(para no abusar de espacio), creo importante que dentro de nuestra filosofía de vida no sólo pensemos “si fuera nuestro último día” (pues no necesitamos tener un diagnóstico para desaparecer de la fase terrenal y dejar este equipo que nos tocó); es importante pensar en la posibilidad (como quienes se encuentran en la guerra) de contar con sólo minutos que no debemos desperdiciar en lamentos sino aprovechar para disfrutar lo disfrutable.

Un abrazo y mucho ánimo a quienes pasen por este tipo de experiencias.

L.C.C. ESTHER LÓPEZ MARURE


#11

Estimada Claudia, cuando me comunicaron la diabetes, para mi tambien fue un buen golpe PERO me quedo con lo positivo, que no puedo tomar dulces pues que vamos a hacer… se que si voy a una boda o algun cumpleaños, el trocito de mi tarta, sera para el que viene atras, por otro lado me ha venido de miedo, a saber … casi ya no fumo, no deberia fumar nada… pero de vez en cuando me hecho alguno, no puedo beber alcohol… si de vez en cuando me tomo un una cerveza o algun vino, pues me lo hecho, pero tengo una excusa perfecta para no estar bebiendo de bobo, asi que otra cosa mas positiva, El deporte forma parte de mi vida, lo que me ayuda a mantener a raya en lo que se puede la ansiedad, depresion y es un enemigo acerrimo de la diabetes. ., etc. La comida, pues mucho mas sana, ensaladas, verduras, etc.La parte intima con tu pareja, por lo menos yo he mejorado mucho, si no fumas, no bebes, comes sano y haces deporte pues que quiere que te diga??? . Asi que dentro de lo que cabe quizas me ha evitado tener alguna complicacion mas seria en mi vida. Yo de verdad no me tomo muy a pecho el tema de la diabetes, por un lado me ha perjudicado pero por otro lado me ha beneficiado enormemente, quizas es de locos pero yo lo veo asi.
Un saludo.


#12

bueno por ahora es sumamente dificl enfrentar esto, me la llevo llorando, necesito mucha ayuda la verdad, gracias


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