Consejos para cuidar manos del frío


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Con los cambios de temperatura nuestras manos son las primeras que empiezan a sufrir tanto la humedad como el frío ya que es la parte del cuerpo que solemos llevar menos protegida por lo que es importante poner atención en su cuidado

En algunos de nuestros países, el frío está con todo. Así por ejemplo, en la Ciudad de México estamos registrando zonas por debajo de los cero grados y como en realidad no estamos acostumbrados tenemos además de capas y capas de ropa muchos temas respiratorios y ni se diga de la resequedad en nuestro cuerpo.

Nuestra piel es la primera que comienza a sufrir las inclemencias meteorológicas, y especialmente nuestros manos son las que se llevan el mayor impacto, por eso es muy importante mantenerlas hidratadas y poner atención en su cuidado si no estamos muy acostumbrados a llevar guantes y queremos evitar que nuestra piel se reseque. Además, no solamente es un efecto contra nuestro físico sino que también puede derivar en problemas de salud ya que con el frío la piel de nuestras manos puede sufrir xerosis, que no es otra cosa que la resequedad extrema de nuestra piel, que puede derivar en cortaduras, coloración morada, enrojecimiento e incluso en problemas circulatorios.

Ya hemos platicado antes sobre la resequedad y sabemos a estas alturas que los niveles elevados de glucosa en sangre pueden ocasionar cierto grado de la misma.

Por esta razón hay muchas alternativas para paliar los daños que pueda sufrir la piel de nuestras manos, desde poco conocidas como el hecho de beber más agua o mantenerlas humedas continuamente hasta las más utilizadas que suelen ser abrigarte o utilizar cremas y geles a base de componentes naturales que permiten que tus manos estén hidratadas, y que también son una buena opción debido a los grandes descuentos con los que muchas tiendas suelen comercializarlas. Tú eliges cual consejo te parece más adecuado.

1. Lavarnos las manos

Con el frío a veces optamos por lavarnos las manos con agua caliente, lo que en caso de hacerlo en exceso durante el día puede producir la progresiva deshidratación de la piel, así que si queremos evitar esta situación lo ideal será que intentes conseguir un equilibrio entre veces que las lavas con agua fría y las que lo haces con agua caliente. No te las seques con un secador, es preferible con papel o una toalla para evitar daños en la piel. Además, utiliza siempre un jabón hecho a base de PH neutro para impedir que dañe el PH de tu piel.

2. Cremas humectantes

Las manos están continuamente expuestas a agentes externos que pueden dañarlas como el frío, pero también el agua, ya que cuando nos las lavamos se resecan. Precisamente por esta razón es una buena opción que utilices una compra humectante, que te permita mantener las manos hidratadas en cualquier momento. Normalmente en cualquier establecimiento o parafarmacia podrás encontrar este producto, suelen ser botes pequeños que puedes llevar a cualquier parte y asegurará que tus manos están correctamente hidratadas. Recuerda que algunas de estas cremas tienen perfumes y colores que pueden afectar la lectura de nuestra glucosa en sangre, limpia bien tu dedo antes de puncionarlo para evitar esta interferencia.

3. Beber muchos líquidos

Si no tenemos tiempo para aplicarnos cremas diariamente o cualquier otro gel, una buena opción para evitar daños en tus manos y mantener la piel hidratada es el consumo de líquidos. No obstante con consumo de líquidos no nos referimos a cualquier líquido sino concretamente a agua. Si bebes de dos a tres litros de agua, mantendrás tus manos hidratadas evitando que sufran otros problemas como sequedad o tirantez.

4. Crema hidratante

Es el método más utilizado, principalmente por la multitud de productos que hay. Utilizar una crema hidratante nos permitirá evitar sequedad, tirantez, así como mantener la piel totalmente hidratada. Lo ideal es que nos la apliquemos varias veces al día, por ejemplo antes de irnos a dormir y al levantarnos por la mañana. Eso sí debes tener en cuenta que no las mantendrás hidratadas durante todo el día sino utilizas también una humectante como complemento. La forma perfecta para aplicarnos la crema es mientras nos realizamos un pequeño masaje que permita una mejor absorción de los componentes del producto.

5. Hábitos de vida saludable

Es fundamental para el buen cuidado de tu cuerpo así como de una buena circulación sanguínea mantener unos buenos hábitos de vida como hacer ejercicio o cuidar la alimentación. Esto provocará importantes mejoras en la textura de tu piel, evitando que se resequen.

En conclusión, debes utilizar el mejor método que se adapte a ti en función de tu tipo de piel, tu edad, y las necesidades de tu piel. Eso sí siempre teniendo en cuenta que tus manos deben estar hidratadas todos los días.


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