Consumo saludable de bebidas


#1

Cuando consumimos alimentos sólidos, generalmente reducimos la ingesta de otros alimentos; pero cuando bebemos agua o una bebida calórica (refresco, zumo/jugo o leche), tendemos a no compensar la cantidad de alimento sólido que consumimos.
En los EEUU y México, por ejemplo, los adultos consumen por término medio más del 21% de sus calorías en forma de bebida, más del doble de la cantidad que se consumía hace varias décadas. Estas tendencias se repiten en muchos países de todo el mundo. En Argentina, el 50% de las personas le pone azúcar a las infusiones, como mate, té y café. Y solo el 21% de consumo líquido corresponde a agua. Mientras en Chile, las bebidas gaseosas equivalen a un 7% del presupuesto en alimentos de los hogares.

Guía de consumo saludable

Nivel 1. Agua potable

La bebida más saludable y la preferida para satisfacer las necesidades diarias de líquidos
Necesaria para el metabolismo y fisiología normales
Puede aportar minerales esenciales (fluor, magnesio, calcio)
Falta de agua o deshidratación aguda resulta en efectos adversos en desempeño cognitivo, termoregulación, función cardiovascular y capacidad de trabajo e irritabilidad.

Nivel 2. Leche semi (1%) y descremada y bebidas de soya sin azúcar adicionada

La leche descremada y desnatada, así como los yogures para beber semidesnatados puede contribuir a llevar una dieta sana, pero no son fundamentales. La leche de soja reforzada es una buena alternativa para quienes prefieren no beber leche de vaca. Los consumidores deberían ser conscientes, sin embargo, de que en algunos países las bebidas de soja no pueden reforzarse por ley con vitamina D y aportan menos calcio que el aporte la leche de vaca.

Nivel 3. Café y te sin azúcar

Efecto protector del café en riesgo de Diabetes T2 (ambos sexos) y enfermedad de Parkinson en hombres.
Consumo moderado de cafeína < 400 mg/d (4 tazas/día) no se asocia con riesgo de ECV, hipertensión, osteoporosis o hipercolesterolemia.
Durante embarazo se recomienda < 300 mg/d de cafeína (3 tasas/día) para evitar abortos y BPN.
El café hervido (no filtrado) se asocia a concentraciones altas de colesterol LDL, no así el café filtrado.

Nivel 4. Bebidas no calóricas con edulcorantes artificiales

Se prefieren sobre refrescos con azúcares porque no aportan calorías
Según estudios se sugiere que el alto nivel de dulzor de estas bebidas podría contribuir a acentuar la preferencia por los sabores altamente dulces, lo cual generaría un aumento del consumo de productos con un alto contenido en azúcar.
Tener cuidado con su excesivo consumo, ya que contienen grandes cantidades de sodio deterioran los riñones y la acidez de la misma altera nuestro ph entre otras cosas, promoviendo algunas enfermedades.

Nivel 5. Bebidas con alto valor calórico y beneficios en salud limitados: Jugos de fruta, leche entera, bebidas alcohólicas, bebidas deportivas

Jugos de fruta: Se recomienda enfáticamente comer frutas, pero beber cantidades muy moderadas de jugos, por el alto contenido de energía y la evidencia de aumento del riesgo de obesidad y diabetes.
Leche entera: No se recomienda su consumo en mayores de 2 años por su alto contenido de energía y de ácidos grasos saturados que aumentan el riesgo de ECV. Se recomienda el consumo de leche descremada y semidescremada y sus derivados
Bebidas alcohólicas: Consumo excesivo asociado a varias enfermedades y problemas sociales graves. Consumo moderado confiere protección a la salud cardiovascular pero aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer (mama y tracto digestivo)
Dado su alto contenido calórico y beneficios y riesgos para la salud, el Comité recomienda un consumo moderado.
Bebidas deportivas: Salvo en atletas de alto rendimiento, su consumo debe ser muy eventual por el alto contenido de azúcar y energía.

Nivel 6. Bebidas con azúcares y bajo contenido de nutrimentos (refrescos y otras bebidas con azúcar adicionada como jugos, aguas saborizadas y café)

Incluye refrescos carbonatados y no carbonatados y otras bebidas con alto contenido de azúcares como jugos, aguas saborizadas y café
Aportan calorías en exceso y beneficios nutricionales nulos o muy limitados
Su consumo asociado con caries dental, aumento en la ingestión de energía, ganancia de peso y DT2
El consumo de alta fructuosa, utilizada para endulzar una parte de los refrescos en el mercado, se asocia con aumento en triglicéridos y con enfermedades cardiorenales
Se recomienda consumo esporádico o nulo.
También contienen grandes cantidades de sodio, lo que deteriora los riñones y su acidez altera el ph del cuerpo.

¿Qué debería consumir la gente?

Las necesidades de fluido de cada persona son únicas; por eso indicamos las proporciones relativas. Un adulto con unos requisitos energéticos de 2.200 kcal necesitaría beber alrededor de 3lt. al día. Consideramos que lo ideal sería que esta persona consumiese como máximo un 10% del total de su energía en forma de bebida.


Conclusión

Lo ideal sería que las compañías que producen alimentos redujesen la cantidad de calorías en todas las bebidas. Hasta la fecha, sin embargo, que la industria alimentaria decida su propia política no ha funcionado. Es esencial el respaldo a nivel gubernamental si queremos conseguir reducir el número de calorías que las personas consumen con la bebida. La respuesta más sencilla sería aumentar significativamente los impuestos de todas las bebidas que llevan azúcar, incrementando así de modo significativo el coste relativo de la mayoría de las bebidas edulcoradas con calorías.

La eliminación de la publicidad de estos productos ayudaría, al igual que lo haría evitar cualquier tipo de publicidad dirigida a los niños. Pero el hecho de que niños y adultos se encuentren en cada esquina con máquinas expendedoras, tiendas y supermercados, y que muchos otros lugares publiciten y vendan este tipo de productos, sugiere que es necesario tomar medidas mucho más enérgicas.

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