Cuidados del pie diabetico para evitar amputaciones


#1

Cada día, en la Argentina, unas 19 personas pierden los dedos de sus pies, un pie o incluso parte de una pierna. En la mayoría de los casos, esas amputaciones son causadas por el llamado pie diabético, una de las complicaciones de la diabetes que resulta del daño progresivo de los nervios y de los vasos sanguíneos de las piernas, ocasionado por los niveles elevados de azúcar en sangre característicos de esa enfermedad.

En el nivel global, el problema adquiere una dimensión aterradora: cada 30 segundos se produce una amputación a causa de la diabetes, lo que suma aproximadamente un millón de amputaciones al año, según estadísticas de la Federación Internacional de la Diabetes (IDF, según sus siglas en inglés).

La buena noticia es que el 85% de esas amputaciones puede ser prevenida. ¿Cómo?

La educación del paciente en el cuidado cotidiano de sus pies, el control de sus niveles de glucosa en sangre y su seguimiento por parte de un equipo médico multidisciplinario constituyen los pilares de la prevención del pie diabético. Y para los casos en que ya se han desarrollado las lesiones tempranas características del pie diabético, existen nuevas formas de atacar el problema.

“Hoy en día hay nuevas técnicas y tratamientos para las úlceras por pie diabético que, en muchos casos, permiten recuperar el pie ya afectado de un paciente y avitar así llegar a una amputación”, dijo a La Nacion el doctor José Braver, médico endocrinólogo, director de la Clínica del Pie Diabético. Cuanto más temprano se aborde el problema, más numerosas son las posibilidades de éxito.

Pero para llegar temprano, es fundamental el control periódico de los pies de la persona con diabetes. “Todo paciente diabético debería concurrir al menos una vez al año a un control por parte de un equipo multidisciplinario, en el que se le realice un examen neurológico, un examen vascular y un examen ortopédico”, señaló el doctor Braver.

Zapatos, afuera
Esa periódica rutina de prevención del pie diabético apunta a detectar precozmente los tres tipos de alteraciones que contribuyen con su desarrollo. “Los problemas neuropáticos tienen que ver con la pérdida de sensibilidad de los miembros inferiores; los vasculares impiden una correcta cicatrización ante una eventual lesión, y los ortopédicos, que son las deformaciones en el pie, predisponen a sufrir lesiones”, enumeró el doctor Braver.

Si bien en las personas con diabetes tipo I (en las que el páncreas deja de producir insulina) el daño progresivo de los nervios de las extremidados o neuropatía periférica suele aparecer a los 5 años de diagnosticada la enfermedad, comentó el especialista en pie diabético, en las personas con diabetes tipo II (en las que el páncreas produce poca insulina o su organismo se vuelve resistente a sus efectos) el diagnóstico suele llegar varios años después del comienzo de la enfermedad.

“Por eso, en la persona con diabetes tipo II hay que ir a buscar estas complicaciones neuropáticas, al igual que las complicaciones vasculares, en el mismo momento del diagnóstico.”

El problema, agrega Braver, “es que muchas veces en el control de rutina sólo se hace hincapié en revisar los niveles de glucosa en sangre del paciente. Es por eso que debemos ser conscientes de la importancia que tiene revisar a fondo sus pies para evitar lesiones y prevenir a tiempo complicaciones graves. Esto debería ser un elemento central del control periódico del diabético: sacarle los zapatos y revisar sus pies”.

Buscar posibles lesiones –desde una aparentemente insignificante ampolla hasta una lastimadura o una úlcera– es fundamental, ya que los trastornos neuropáticos que se asocian a la diabetes restan sensibilidad en los pies a quienes lo padecen, impiden percibir sensaciones de frío, calor o de dolor.

Nuevas herramientas
En los últimos años, nuevas herramientas terapéuticas se han sumado al tratamiento del pie diabético, mejorando las posibilidades de recuperación y evitando así muchas amputaciones.

“En el tratamiento local, el mayor avance ha sido la introducción de la llamada bomba de presión negativa, que se emplea para absorber el exudado de las heridas en los pies, facilitando la esterilización de la lesión –comentó Braver–. Esto reduce el uso de antibióticos y de apósitos, y ayuda a que el paciente pase menos tiempo internado.”

Otros nuevos productos que han colaborado con la mejora del tratamiento del pie diabético son los apósitos que contienen inhibidores de las metaloproteasas, o aquellos de carbón activado con plata que sirven para aspirar las secreciones.

El moderno armamentario terapéutico para el tratamiento del pie diabético se completa con nuevas drogas –la pregabalina y la duloxetina– que permiten tratar la neuropatía diabética.

“Aunque afecta a un porcentaje menor de pacientes con pie diabético, la llamada neuropatía hiperalgésica, en la que los pacientes experimentan dolor en los pies, que no les permite dormir, es una de las principales consultas en pie diabético.” Las nuevas drogas brindan alivio, con mínimos efectos adversos.

Sebastián A. Ríos

Claves para prevenir lesiones

Realizar un baño de pies por la noche, usando agua templada. Luego, secarlos suavemente, especialmente entre los dedos, con una toalla absorbente y blanda.

Después del baño aplicar a los pies una crema a base de lanolina para mantener la piel suave. Si la piel se ablanda demasiado, emplear alcohol en lugar de lanolina.

Al cortar las uñas no dejar puntas irregulares, no cortar la cutícula y tomar precauciones para evitar que un mal corte lastime los pies.

Evitar aplicar en los pies medicamentos irritantes, como la tintura de yodo, y los preparados comerciales que se usan para extirpar callos y tratar juanetes.

Los callos deben ser cortados y tratados por profesionales, que tengan en cuenta las correctas condiciones de antisepsia.

Aplicar una vez a la semana talco en pies y calzado.

Elegir calzado cómodo, de material blando. Se aconseja comprarlo en las últimas horas de la tarde, en las que los pies se encuentran naturalmente más hinchados.

No caminar descalzo.

No aplicar directamente sobre los pies bolsas de agua caliente.

Evitar el uso de medias gruesas, con costuras o apretadas

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#2

me salio una ampolla de sangre en el dedo gordo del pie por jugar un partido de futbol ,le puse vaselina ,pero parece que necesito algun calzado especial o doble media no se,lo que me interesaria es saber como se cura,tengo entendido que no hay que tocarla e ir al medico pero tengo que esperar el turno,algun consejo??


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