De que tienes miedo


#1

¿De qué tienes miedo?

¿Lo has pensado alguna vez?...

El miedo es una cadena mental que nos impide avanzar,
se aferra a nosotros como una piedra enorme atada al pie,
que no nos deja crecer, lanzarnos, soñar.

Surge ante lo desconocido,
a veces de la nada,
en muchas ocasiones aparece después de haber vivido experiencias difíciles,
pero también nos agarra porque se lo permitimos,
al escuchar lo que otros nos dicen

o al dejarnos llevar por aquello de lo cual ni siquiera somos testigos.

Hay quienes tienen miedo de volver a amar,
después de haber sufrido por amor;
otros confiar o abrir el corazón,
porque quizás alguna vez lo hicieron y fueron defraudados o traicionados;

de igual forma existen los que temen emprender en algún proyecto o soñar,
tal vez porque fracasaron en algo que se habían propuesto

o les fueron truncados sus sueños.

Pero el miedo es irreal,
nosotros mismos le damos vida

y permitimos que exista dentro de nuestro ser,
por ello nadie más nos lo puede quitar,
solo hay que enfrentarlo, mirarlo a los ojos,

vencerlo, superarlo, decirle que haga lo que haga no nos puede ganar.

Porque sino lo intentamos de nuevo,
nunca sabremos si lo podremos realmente lograr;
sino nos damos la oportunidad de amar y sentirnos amados,
le estaremos cerrando las puertas al amor, a la vida misma

y quizás nunca lo podamos encontrar.

El miedo manipula nuestros pensamientos y sentimientos;
nos hace ver todo oscuro,
nos cierra todas las puertas,
nos ata de manos y pies,
encadena nuestra mente, no nos deja soñar, seguir, ganar.

El miedo se hace grande o pequeño,
según la importancia que le demos;
entre menos le enfrentemos, más vida y fuerza le daremos.

Por ello, hay que aprender a descubrir en cada nuevo día,
otra oportunidad que se nos da, para intentarlo de nuevo,
abrir el corazón, construir una amistad, pero sobre todo, para volver
a creer y a soñar.

Sentir miedo es como experimentar que estamos caminando por un sendero oscuro
que no sabemos a dónde nos va a llevar, en el cual podremos encontrar obstáculos, espinas, tropiezos, caídas, fracasos, heridas, pérdidas, las cuales, no queremos hallar... por ello, encendamos la luz, y el miedo se irá, todo se verá mejor y sabremos que en nuestro peregrinar por la vida, no estamos solos...


#2

Bravo Sandrita, si eliminas el miedo está todo en tus manos. Siempre recomiendo esto cuando a veces tenemos hipoglucemias y dicen, que hago porque, que me provocará.
Te aseguro que aprendí a eliminar este miedo que solia tener en mi adolescencia cuando me enfrentaba a las hipoglucemias.
Creo que es la única manera de actuar correctamente, en esos casos y también cuando estamos descompensados.
Preocuparnos NO; ocuparnos Si.
Gracias por esta valiosa reflexión que ayudará a muchos.
Un abrazo paar ti ahijada desde Argentina.


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