Diabetes y Alimentación (Dr Cormillot)


#1

Comer con inteligencia
Para que la insulina pueda actuar correctamente en el organismo y mantener el azúcar en los niveles adecuados, es importante seguir unas recomendaciones básicas y sencillas que lo ayudarán a controlar su peso, reducir su colesterol y su presión arterial y prevenir las complicaciones de la diabetes. En realidad, las indicaciones para la alimentación de una persona con diabetes son también indicadas para cualquier persona que quiera cuidar su salud y su peso.

A diferencia de lo que suele creerse, la dieta de una persona con diabetes no tiene que ser limitada o difícil cumplir, ya que permite una gran libertad de elección. Incluye alimentos de todos los grupos: cereales y legumbres, hortalizas y frutas, lácteos, huevos y carnes. Es posible e importante que las comidas resulten atractivas y sabrosas.

La dieta de la persona con diabetes no debe ser desabrida, aburrida o difícil de cumplir.

La fibra es muy beneficiosa para las personas con diabetes, en especial la soluble -que se encuentra en legumbres, avena, salvado de avena, pulpa de frutas y verduras- porque ayuda a absorber la glucosa más lentamente y disminuye los niveles de colesterol en sangre. Para aumentar el consumo de fibra, además de incorporar más frutas y hortalizas, conviene elegir cereales integrales en lugar de refinados.

Azúcar. Conviene disminuir el azúcar de mesa, los dulces, golosinas, postres y gaseosas que no sean light debido a que aumentan rápidamente los niveles de glucosa en sangre. Aportan hidratos de carbono simples, muchas calorías y muy pocos nutrientes. Según las características de la persona, el médico o nutricionista indicará si es posible incluirlos en el plan de alimentación, así como la cantidad y los momentos apropiados para hacerlo.

Se recomienda tomar infusiones amargas o con edulcorante y reemplazar los jugos de fruta naturales y comerciales y las gaseosas por versiones light. En cuanto a los “gustitos”, en la actualidad hay una amplia oferta de alimentos light, desde yogures y mermeladas hasta postrecitos, todos con menor cantidad de azúcar pero con muy buen sabor.

Grasas. Aunque no tienen relación directa con la diabetes, las grasas saturadas -presentes en las carnes rojas, embutidos, fiambres, mantecas, cremas, entre otros alimentos- aumentan el colesterol LDL , y cuando se consumen en exceso contribuyen a la obesidad. Las grasas trans presentes en productos de repostería, snacks y margarinas, también son perjudiciales para la salud. Por eso, es preferible comer carnes magras e incorporar grasas de origen vegetal, presentes en pescados como atún, salmón, sardina, caballa, arenque, y aceites vegetales como el de oliva.

Las carnes deben ser una pequeña parte de las comidas principales: aproximadamente un cuarto del plato.

Alcohol. Tomarlo con moderación y sólo junto con alimentos ya que, de otra forma, puede producir una caída abrupta de los niveles de glucosa.

Sal. Las personas con diabetes por lo general tienen tendencia a la alta presión, de modo que es apropiado disminuir la sal que se le añade a la comida, los aderezos, la salsa de soja, los productos de copetín, los fiambres, los enlatados y las sopas instantáneas.

Hidratos de carbono. Son la principal fuente de energía del organismo (calorías). Pero no todos son iguales:

  • de absorción rápida: azúcar, dulces, miel, caramelos, chocolate, gaseosas comunes. El organismo puede digerirlos y obtener la energía rápidamente. No son aconsejables para diabéticos.

  • de absorción lenta: cereales, legumbres, hortalizas, frutas.Tardan más tiempo en digerirse y, por lo tanto, proporcionan energía durante un tiempo más prolongado. Su consumo es recomendable para pacientes con diabetes: aproximadamente la mitad de las calorías ingeridas deberían provenir del consumo de este tipo de alimentos.

Es preferible preparar las pastas “al dente” ya que al estar más duras retrasan la digestión, y el aumento de la glucemia se hace más lento. También se puede combinarlas con hortalizas para agregar fibra al plato. Si elige papas, cocínelas y cómalas con cáscara. Elija panes y arroz integrales.

Otro aspecto a tener en cuenta es la distribución de las comidas: hacer entre 4 y 6 comidas por día ayuda a distribuir mejor los hidratos de carbono y evita los grandes picos de azúcar (y además ayuda a adelgazar).

Ver Plan de alimentación de una semana

Las personas con diabetes tipo 2 necesitan mantener un peso saludable.

Las recomendaciones básicas son:
Incorpore alimentos de todos los grupos.
Distribuya las comidas en forma regular a lo largo del día.
No saltee comidas.
Coma muchas frutas y hortalizas.
Reduzca las grasas saturadas y el azúcar.
Elija pan y arroz integrales.
Prepare las pastas al dente y/o combínelas con hortalizas o elija las versiones integrales.
Cocine las papas bien lavadas y cómalas con cáscara.
Combine las carnes magras con hortalizas.

Es fundamental realizar una consulta con un nutricionista para adaptar las recomendaciones a cada caso.

La medicación

La alimentación y el ejercicio pueden contribuir al control de la glucosa en pacientes con diabetes tipo 2, pero a veces son insuficientes. En esos casos el médico a cargo del tratamiento puede indicar el uso de medicación o insulina.

Los dos tipos principales de diabetes
Diabetes tipo 1. Necesita insulina todos los días. Esta clase de diabetes es la menos común. Antes se llamaba diabetes juvenil.
Diabetes tipo 2. Es la más común. La dieta y la actividad física diaria ayudan a controlarla, aunque muchas personas también deben utilizar pastillas o inyectarse insulina.
Dado que la mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2 tiene sobrepeso, un objetivo importante del tratamiento es adelgazar. Por lo tanto, es preciso reducir las calorías y hacer actividad física.


#2

Excelente Información Ana Lily el Dr, Colmillot es uno de los referntes más genuinos e importante a la hora de aconsejar para comer con inteligencia.
Un abrazo para ti Ana.


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