El arte de la disciplina en la diabetes


#1







Hoy día, pocas personas se cuestionarían el papel de una persona con diabetes como figura central en su equipo

de atención diabética. Pero capacitación del “paciente” va más allá del concepto de autodeterminación. La diabetes

no aparece en el vacío, sino que interactúa con una serie de estados emocionales y vive dentro de múltiples fronteras

culturales y sociales. Las personas con diabetes son quienes tienen el poder de controlar su afección y no sus proveedores sanitarios ni los miembros de su familia.




Por Que es tan dificil disciplinarse?

Estudios de psicologia han demostrado la dificultad de obtener disciplina en la vida basado en un solo echo y es

LA ACEPTACION



Los 3 estadios que creemos más representativos ante un duelo por diagnóstico de diabetes son:





  • SHOCK: De 48 horas a semanas. Cubre el período en el cual se recibe la noticia. Características: aturdimiento, evasión, negación de la situación («no
    es a mí»; «ha habido un error»; «estoy soñando.»), que funciona como
    anestesia emocional. Emociones variadas, alteraciones de apetito y
    sueño y ansiedad.
  • CONFRONTACIÓN: Dura de meses a años. Características: ya hay conciencia de la situación, un intenso dolor (necesario), ira, rabia, aturdimiento, culpa. Es la fase de lucha
    directa por adaptarse a la enfermedad, una etapa muy dura, con lo que
    puede aparecer depresión, estrés y vulnerabilidad inmunológica
  • RECUPERACIÓN: Dura de 6-12 meses y aparece a los dos años del diagnóstico aproximadamente. Disminuyen los efectos negativos de fases anteriores y
    se produce aceptación emocional (quizá la más difícil) de la situación.
    La vida se normaliza e incluso se nota un fortalecimiento psíquico.









2. ¿QUÉ HACER EN CADA CASO?


En el caso de los niños:

Nuestras acciones para suavizar el impacto dependerán claramente de la edad y grado de madurez. Pero en términos generales, la pauta a seguir sería la siguiente: hemos de intentar que la enfermedad y su
tratamiento formen parte de la vida cotidiana del niño, diferenciando
su identidad como personas de la enfermedad (dando prioridad a la
primera sin olvidar la segunda) y haciéndoles ver que se les valora
independientemente del estado de su enfermedad. Algunos ejemplos:

  1. En preescolares: podemos incluir ciertos aspectos del tratamiento dentro del juego (p.e. echar a suertes en qué dedo se va a pinchar, que él sea el encargado de sacar la tira para el medidor…)
  2. En escolares: enseñándoles a hablar con otros niños de su diabetes como una faceta normal de su vida, sin remordimientos ni culpas.
  3. En adolescentes: p.e., favoreciendo que formen parte de todas las actividades propias de su grupo de amigos y su edad, acoplándolo de manera equilibrada con un buen cuidado de la diabetes, sin
    sobreprotegerles.

En el caso de los adultos:


FASE DE SHOCK:

1. A los profesionales de la salud encargados de transmitir el diagnóstico:
  • No utilizar etiquetas (mejor decir “su niño tiene diabetes” que “su hijo es diabético”)
  • Empatizar (ponernos en lo posible en el lugar de los padres con los que estamos hablando)
  • Dedicar un tiempo únicamente a dar el diagnóstico y aclarar dudas (no lo hagamos mientras escribimos, p.e.)

2. A los padres:
  • A pesar de lo caótico de la situación, intentar que nuestro estado emocional y conductas no repercutan negativamente sobre la dinámica familiar (p.e. sobre los otros hermanos, prestando atención adecuada a
    todos, no abandonando las necesidades básicas, como comer y dormir…)
  • Permitirse sentir y expresar todo tipo de emociones, incluídas tristeza, ansiedad, preocupación, ira… durante el tiempo que sea necesario, ya que es algo perfectamente normal y fundamental para una
    buena asimilación de la situación. ¡Pero OJO! Intentemos que el niño no
    presencie este tipo de estados emocionales negativos. Evitaremos
    preocupaciones y culpabilidades innecesarias.
  • Buscar rápidamente todo tipo de apoyo social (familia, asociaciones, conocidos en nuestra misma situación, recursos médicos, psicológicos y estatales a nuestro alcance…)
  • No dejemos que nuestros conocimientos previos sobre la enfermedad (no siempre acertados), así como opiniones de otras personas, rumores, etc…afecten a nuestra visión objetiva de la situación.

FASE DE CONFRONTACIÓN
  • No saturarnos con demasiada información teórica. Es mejor centrarse en la información que nos proporciona el equipo médico, la asociación de diabetes, etc. Si necesitamos más información… ¡pidámosla al médico!
  • Es normal que algunos aspectos del control diabético se escapen de nuestro control y previsión. ¡No intentemos ser perfectos!
  • No invirtamos nuestros esfuerzos en discusiones inútiles con nuestros hijos para negociar si tienen que someterse al tratamiento. Deben hacerlo (de la misma forma que no discutimos sobre si deben o no
    jugar con cuchillos, p.e.)
  • Cuidemos nuestro vocabulario. Seamos realistas y no hagamos juicios de valor (p.e. no hay controles buenos o malos, sino altos, bajos o normales). En todo caso, enseñemos a nuestros hijos a valorar por sí
    solos los resultados.
  • Intenta implicar a tu hijo en el tratamiento en la medida que su madurez lo permita, hazle protagonista de su propia situación (p.e. permite que sea él el que hable con el médico, el que se haga la
    glucemia…)
  • Haz un esfuerzo por sacar aspectos positivos de una situación negativa y enseñarle a él a hacerlo (p.e. no vivir la vida como una tragedia, sino como una oportunidad para adquirir hábitos de vida más
    saludables, compartir actividades juntos, disfrutar juntos de los
    logros y compartir las tristezas, con lo que de unión aporta esto a la
    familia…)

FASE DE RECUPERACIÓN (Para mantener nuestros logros…)
  • Volcar nuestras energías en ayudar a otros que pasen por situaciones similares a la nuestra.
  • Permitirse sentir emociones positivas a medida que avanza el tiempo. Que nuestro hijo tenga diabetes no implica que nuestro duelo deba ser crónico. Los padres tienen el derecho y la obligación de
    disfrutar de la vida y transmitir ese disfrute a sus hijos
  • Disfrutar juntos de los avances que se han conseguido y de los que se alcanzan cada día.
ACEPTAR EL DIAGNÓSTICO NO SIGNIFICA “NO PASA NADA” SINO “SÉ VIVIR CON ELLO”.

Gracias atte.

Luis E. Jarquin A.
http://diabeticosinformaticos.ning.com







#2

Excelente compañero Luis, ya te extrañaba ¿ por dónde andabas? Tu Blog está fantástico.
Lee el blog de Creatividad y dame tu opinión.
Un fuerte abrazo Luis.


#3

Sandra:

Gracias por tus comentarios
leere el blog de creativida y al ratito te doy mi opinion

Gracias


#4

Ana LiliÑ

Gracias por tus comentarios


#5

MUY vistoso,muy concreto y perfecto luis,FELICIDADES!!es un arte lo k haces,te lo digo d corazon pork,yo soy un fracaso en esto del ciber jajajaja,un saludote


#6

Dra NikkiÑ

Graciaspor sus comentarios, y no creo que sea un fracaso doctora, puesto que e leido sus posts y tienen contenido bastante educativo y ademas no solo ami me han sacado de muchas dudas si no a mucha gente tambien .

Saludos doctora


#7

TODO UN CATEDRATICO, felicitaciones.


#8

Gladys:

Muy amable por tus comentarios


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