El Pie de Charcot


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El Pie de Charcot
La Diabetes Mellitus es la causa principal de Neuropatía de Charcot o
Pie de Charcot. El Pie de Charcot es una condición que llega a afectar
al pie y tobillo y causa deformidades y lesiones destructivas indoloras
en las articulaciones y huesos del pie.

Ya que los nervios no funcionan como deben, es posible que usted no sienta dolor si se lesiona un pie; incluso podría partirse los huesos o dañarse las articulaciones sin saberlo. Si usted sigue caminando con el pie lesionado, los huesos fracturados pueden soldarse de manera irregular, provocando deformidades en los pies. En el pie de Charcot, incluso las fracturas de menor importancia pueden originar problemas serios si no se tratan a tiempo.

En 1703 Musgrave describió la artritis como una complicación de las enfermedades venéreas y no fue hasta 1883 que Charcot publicó la primera investigación científica de esta condición que afecta los huesos y articulaciones del pie. Jordan es el responsable de la primera descripción de un caso de diabetes asociado a la neuropatía periférica. Aunque no es una complicación frecuente de la diabetes, sí es la manifestación espectacular de la neuropatía diabética periférica.

La neuropatía de Charcot se debe a un debilitamiento progresivo en el sistema nervioso central o periférico que interfiere con la transmisión de los impulsos sensoriales. Esta insensibilidad al dolor, al tacto y que asociada a la pérdida de propiocepción conduce a una destrucción gradual del hueso y de la arquitectura articular a través de fracturas, micro fracturas, luxaciones articulares y necrosis avascular. La inestabilidad articular parece ser el factor crucial de degeneración articular en los pacientes predispuestos por la neuropatía sensitiva.

Probablemente, la mayoría de los casos de Pie de Charcot se relacionan con un traumatismo que incide sobre la articulación que ha perdido la sensibilidad a dolor y la propiocepción a causa de la neuropatía sensitiva. El traumatismo puede recordarse o no, pueden ser desde micro traumas repetitivos a consecuencia de alteraciones sobre la marcha hasta un trauma menor o mayor.

Etiología
El Pie de Charcot es el resultado de efectos combinados de etiologías neurovascular y neurotraumaticas. La diabetes mellitus es la causa principal de esta artropatía. No existe correlación entre la edad, sexo o tipo de diabetes; sin embargo, existe un mayor porcentaje de pacientes insulino – dependiente.

Sí existe correlación con el grado de control de la glicemia y la frecuencia de artropatía de Charcot. Se ha encontrado que el 80% de los pacientes con Pie de Charcot tenían mal control metabólico. El promedio de tiempo de inicio de enfermedad diabética en los pacientes con esta afección es de 14 años. Para Wagner todos los enfermos con diabetes de más de 20 años de enfermedad desarrollan una polineuropatía. La magnitud del problema se incrementa si pensamos que la incidencia de polineuropatía en diabéticos es de 60% o más según el tiempo de evolución de la diabetes.

Diagnóstico
En la gran mayoría de los casos los pacientes se presentan al consultorio por presentar un proceso inflamatorio localizado, aumento de temperatura local y en la gran mayoría de las veces sin la presencia de deformidades asociadas.

En caso de existir trauma, este es banal. Por este motivo se tiene en mente esta afección cuando nos encontramos a un paciente diabético con celulitis y edemas sin ninguna explicación.

Al presentar una ulceración, suelen presentarse en áreas de mayor carga de apoyo. Esta se caracteriza por la presencia previa de una prominencia con una zona perilesional de hiperqueratosis. A la exploración física se encuentran datos de neuropatía periférica.

En un menor porcentaje de los casos nos encontramos ante fracturas de tobillo a consecuencia de traumas menores o de baja energía. Muchas veces éstas pueden pasar desapercibidas debido a la ausencia de dolor y además de lento progreso, el cual suele enmascarar la futura deformidad. El paciente suele seguir con su vida cotidiana al no tener molestias severas. Esto complica y desarrolla el desplazamiento de los fragmentos y las alteraciones vasculares asociada a la patología. En la gran mayoría de las ocasiones estos pacientes al presentar molestias, acuden por ayuda y en muchas ocasiones es tratado de manera errada y no es referido al especialista de manera oportuna.

Manejo y Tratamiento
El manejo y tratamiento del Pie de Charcot está determinado por la agudización de los síntomas, evitar las ulceraciones y tener un pie útil para la deambulación. Esto es lo ideal pero difícil de alcanzar. Se requiere un tratamiento largo que en promedio es de uno a dos años y es muy costoso. Por tal motivo, la prevención y cuidados apropiados de los pies es el mejor tratamiento puesto que el 25% de los pacientes diagnósticados de manera oportuna no llegan a presentar deformidad. Es parte fundamental en el tratamiento de un Pie de Charcot agudizado, la inmovilización de la articulación afectada para liberarla de la carga. Esto se logra con modelos ortésicos adecuados o yesos con ventanas para poder realizar las curaciones apropiadas en casos de presentar ulceraciones como es en la gran mayoría de los casos. Los expertos en la atención de esta afección no recomiendan en ningún momento caminar o apoyar la extremidad afectada.

La reducción de la temperatura local indica mejoría. Se aconseja en la actualidad que todo paciente diabético tenga un termómetro especial para poder tomarse la temperatura de los pies. En caso de tenerla aumentada, puede indicar un proceso inflamatorio y se aconseja acuda con su médico.

Existe en la actualidad otros tratamientos médicos que se encuentran bajo investigación que incluyen los biofosfatos que inhiben la actividad osteoclástica.

El tratamiento quirúrgico debe considerarse cuando la deformidad o inestabilidad del pie no puede ser manejada o controlada con el uso apropiado de calzado y modelos ortésicos. Nuevas técnicas se están utilizando pero presentan un gran porcentaje de complicaciones.


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