El proceso hacia la adaptación


#1

El proceso hacia la adaptación

La diabetes es una enfermedad crónica y como tal demanda al paciente un cierto proceso hasta lograr la adaptación a su realidad.

Las enfermedades crónicas tienen por principal característica su naturaleza de incurables, es decir, que una vez que se instalan acompañan al paciente para siempre. Claro está que pueden hacerlo de manera “amistosa”, permitiéndole al individuo llevar una vida lo más plena posible y sin interferir con las actividades cotidianas, o constituirse en un verdadero adversario interno que deteriora marcadamente su calidad de vida. Otra de sus características es que el proceso de aceptación y adaptación no es automático ni se logra de un día para otro o al salir del consultorio del especialista que acaba de darle el diagnóstico…De hecho, se trata de un proceso o un camino con altibajos, de idas y venidas, de triunfos y de sinsabores.
Estas consideraciones de tipo psicológico se pueden encuadrar en lo que los expertos denominan la fase de la adaptación. Analizaremos cada una de ellas.

Negación
El paciente (Martín X) acaba de recibir el diagnóstico y le comenta a su esposa al salir del edificio: “El doctor será muy bueno pero conmigo se equivocó” o bien: “Yo a ese laboratorio no le creo, me parece que trabajan de manera desprolija y seguro que más de una vez se confunden con los resultados”. Otra alternativa es: “Me dijeron que era diabético porque el valor de azúcar era muy alto pero seguro que eso pasó porque estaba muy nervioso y cuando supere el problema en el trabajo todo vuelve a la normalidad”.
Aunque no es inverosímil que existan errores de laboratorio no suele ser lo más frecuente; los estados anímicos alterados o los períodos de estrés pueden modificar las cifras glucémicas, pero cuando el médico le comunica su situación al paciente, es que ya ha descartado otras causas de elevación de la glucemia diferentes de la diabetes. Esta etapa dura un tiempo variable (es deseable que sea breve) pero mientras se halla presente no es factible encarar un tratamiento completo y el paciente está en riesgo de complicaciones.

Rebeldía o enojo
“¿Por qué me tocó a mí?”. “La culpa la tuvo aquél médico que me indicó corticoides por el golpe en el club”. Aunque la situación de hostilidad con la enfermedad no constituye un aliado para el control diabetológico, supone que el paciente ya ha aceptado que es diabético y ése es un buen primer paso.

Negociación
“Yo me voy a cuidar y entonces no voy a usar nunca insulina”. Estas negociaciones son un paso de avance pero constituyen muchas veces pensamientos o actitudes basadas en premisas falsas ya que la insulina no es castigo para quien no se cuida en las comidas como debiera, sino una alternativa de tratamiento que puede estar indicando el pasaje de una etapa a otra de la enfermedad.

Depresión
“Ya no seré nunca más una persona normal “. “Se acabaron para mí los proyectos a largo plazo” “Seguramente no podré ver crecer a mis nietos” o ”Seguramente no podré tener hijos”. Esta etapa suele aparecer en diversos momentos de la historia de la enfermedad, muchas veces asociada con algún resultado de laboratorio o de un estudio que no es tan halagador como se espera. El apoyo familiar, la charla con su médico y la asistencia a reuniones o charlas para pacientes dictadas en diversos ámbitos, sirven para superar esos momentos de “oscuridad anímica”.

Aceptación
Finalmente, sobreviene la fase de aceptación o adaptación “De acuerdo, me tocó a mí, pero yo voy a demostrarme a mí mismo y a los demás que puedo convivir sin que se alteren mis proyectos” “Seguro tendré que medirme la glucemia diariamente, pero por suerte puedo disponer de los recursos o la asistencia de mi Obra Social o mi servicio médico prepago”.
Éste es el punto más favorable ya que es el momento en el cual el terreno del aprendizaje sobre diabetes es más fértil y es posible lograr los objetivos con más comodidad.

Como puede verse, no se trata de un camino sencillo y rápido y a algunas personas les puede tomar más tiempo alcanzar la fase de aceptación o adaptación pero siempre es posible que llegue a ella. No se desanime, apoye a su familiar con diabetes o pida la ayuda necesaria para lograrlo.

Editora Médica Digital, mayo de 2010


#2

Excelente este informe Humberto, es así como lo explica la Editora: todo es cuestión de actitud. Si la actitud es asimilar que hay que controlar para estar bien indudablemente llegaremos al último apartado: Aceptación.

A veces cuesta y a algunos les lleva más tiempo alcanzarla, pero si se quiere se llega.Siempre con la ayuda de la familia y los profesionales que nos tratan.
Excelente Humberto.
Gracias por compartirlo.


#3

yo no acpto asta ahora mi enfermedad que aser para cerlo
turco2249@hotmail.com grasias


#4

En efecto Sandra, es cuestión de actitud individual, por eso precisamente no es tan difícil como pareciera ser el proceso de adaptación.
Veremos qué nos dice el amigo Lucioni, a ver cómo podemos ayudarlo.
Un abrazo amiga!


#5

Asi es amigo Humberto, en todos los episodios de la vida está presente la actitud, en mi caso particular cuando me diagnosticarón lo asumi ya que sabia reunia el pérfil, un abrazo.


#6

Gracias , llevo 9 años de diagnostico y aun estoy intentando aceptarlo, estoy tardando mucho… pero he aprendido bastante…


#7

Realmente celebro, aprecio y agradezco los comentarios. Puedo apreciar que todos y todas ustedes lo han logrado o lo están logrando, no es fácil pero tampoco imposible. No hay que ver a la diabetes como una enfermedad, ese es el primer paso a mi modo de ver. Hay que considerarla como un estado especial de salud que podría no convertirse nunca en enfermedad aunque obviamente es irreversible pero no necesariamente tiene que afectar la calidad de vida de la persona, tal y como todos ustedes saben.
Los tiempos cambian. La manera de enfrentar a la diabetes también ha cambiado.
Un abrazo a tod@s!


#8

Gracias Humberto!!!
Yo crecí con la diabetes en mi casa… mi mamá es diabética tipo 1 desde hace más de 44 años y la primera vez que la diabetes golpeó a mi puerta no le hice caso… le negué bien negada… así que cuando volvió a golpear, ya no había manera de negar la realidad… Enojo, si, por no haber escuchado antes… pero aquí estamos… echándole ganas!!!


#9

Qué bueno que fue así Naty, nunca hay una sola manera de adaptarse, tu experiencia, aunque no muy frecuente, tampoco es rara y lo importante es que de todos modos te sirvió. Un abrazo amiga!


#10

muy buen articulo dr,y ciertos los ejemplos,este dia,tuve cita en medicina familiar,como acda mes k acudo,porque,tambien soy PACIENTE,aunque alli,frecuentemente pierdo la paciancia,esta mañana,estando en la cita,llego un sr,muy adolorido,la dra simplemente le dio,paracetamol,a lo k el pobre hombre dijo,esto,no em hace nada,mi dolro es inmenso,y arde,entonces le cambio la receta,podria decir k hasta alli todo iba bien,poniendome en le lugar de un pacinte comun y corriente,calladita,modosita,me pidoo mi contrarreferncia y,sorpresa!k el dia anterior,habia perdido vigencia,motivo x el cual,NO ME PODIA DAR MIS INSULINAS,que regresra en 10 dias a ver si ya la habian vigenciado,en din,para fin practico,no em la dieron,afrotunadamente y ud lo sabe,cuantlo con resrvas,pero,la mayor parte de los pacientes no,y esto,lo expongo por el comentario de disponer de la obra social,y,como muchas veces lo hemos coemntado sandy y yo,aki es cuando yo em pregunto,de donde surjen los apoyos reales cuando,habalmos no solo de un medicamento sino de INSULINA,en fin,cuidese mucho dr,las pobras sociales cada vex mas irreales,el gasto corre x nuestra cuenta,asi k el k no tiene,y los k no son subsidiados por seguros privados o,por empresas k manejan insumos medicos,simpleemnte,abandonan todo x falta de recuersos,dificil,pero cierto,por desgracia,un saludote hasta la bella venezuela dr,y noosotros celebarbdo nuestraa independencia le dia d emañana aunk,esta tarde,fue trade noche mexicana de pozole y takiza en el trabajo,no me xcedi ok?pero ganas no em faltaron jajaja,besooooooooooo


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