España queda segunda en Campeonato Europeo de Fútbol para Jóvenes diabéticos


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Desde la Federación de asociaciones de la comunidad de Madrid, nos sentimos felices por nuestros niños y jóvenes que participaron en la EuroCup Juniors de Suiza. consiguieron traer a España el 2do. puesto!!!, para demostrarnos una vez más que CON DIABETES TAMBIÉN SE PUEDE SER CAMPEONES!!! No pueden imaginar la felicidad que significa para estos niños y jóvenes representar a España en un campeonato europeo de fútbol y además traer este premio!!! Lo hemos vivido de cerca, y el próximo año iremos a por más!!! FELICIDADES A NUESTROS NIÑOS DE ESPAÑA!!!! desde Asociación de diabéticos de la Sierra de Madrid Pilar

España queda segunda en Campeonato Europeo de Fútbol para Jóvenes diabéticosEl equipo júnior español logró el segundo puesto en el III Campeonato Europeo de Fútbol para Jóvenes con Diabetes que se celebró este fin de semana en Ginebra (Suiza), y que trata de fomentar el deporte entre los menores que padecen esta enfermedad.

Después de enfrentarse contra el equipo italiano por el oro en un partido en el que los españoles dominaron el esférico la mayor parte del tiempo y protagonizaron cuatro tiros a puerta que rozaron la portería, los pequeños de entre 6 y 12 años quedaron relegados al segundo puesto del campeonato en la tanda de penaltis.

Sin embargo, en su paso por el torneo los pequeños campeones demostraron un extraordinario control del balón en sus victorias 10-0 contra Dinamarca y 8-0 contra Austria.

“Estos tienen la potra de siempre”, decía uno de los padres de los menores refiriéndose al equipo italiano.

Y es que cada jugador acudió a Ginebra acompañado con al menos un familiar, aunque en determinados casos se desplazaron familias enteras para apoyar al campeón de la casa.

Si algo no les faltó a los jugadores españoles fue el apoyo de los suyos, que no pararon de animar durante el partido y que corrieron a consolarles cuando el oro se les escapó.

En segunda línea y haciendo alarde de un gran compañerismo, los italianos esperaron a que sus oponentes se deshicieran del abrazo de sus familiares y saludaron uno por uno a los jugadores españoles.

Más allá del idioma, los pequeños pudieron hacer este fin de semana amistad con otros niños de su edad que también sufren las consecuencias de padecer diabetes.

“¿Qué has comido?”, le preguntaba un español a un suizo llevándose la mano a la boca para hacerse entender, a lo que el otro respondió “jamón de pata negra”.

Además de comida, los menores intercambiaron camisetas con los jugadores de otros equipos, a los que no dudaron en animar cuando recogieron sus medallas en la entrega de premios final.

El equipo sénior español (de entre 13 y 18 años) logró el cuarto puesto tras perder 3-1 contra Italia, lo que supuso una gran pena para toda la representación española, pero especialmente para los jugadores más mayores, que no podrán regresar el año que viene debido a que sobrepasarán la edad permitida.

Sin embargo, todos se alegran de haber acudido a este campeonato el que se han reunido 170 menores de 12 países diferentes para compartir su pasión por el fútbol.

Contrariamente a la creencia popular, tener diabetes y practicar deporte no sólo no está reñido, sino que es recomendable realizar ejercicio físico de manera regular una vez que se diagnostica la enfermedad.

La joven de 18 años Alba Aguilar, la única chica española que acudió a Ginebra este fin de semana dijo a Efe que “basta con controlarte, quitarte insulina, comer más o cambiar las pautas para estar perfectamente controlado”.

Después de haber participado en la edición de 2008 y repetir este año, Alba será demasiado mayor para participar de nuevo en el campeonato, aunque seguirá practicando este deporte en el equipo del Leganés, donde entrena cada fin de semana.

Junto a los terrenos de fútbol se levantaron unas carpas donde se explicaba la diabetes, su prevención y tratamiento, destinado no sólo a los visitantes, sino también a los propios familiares de los enfermos.

Allí se aprendía cómo funciona la bomba de insulina, un pequeño dispositivo no más grande que un móvil que permite una administración continua de insulina adaptada a las necesidades del usuario y que en ocasiones es un gran desconocido a pesar de ser uno de los modos más eficaces para permitir que los menores diabéticos guarden cierta autonomía.

Cada año, más de 65.000 niños menores de 15 años desarrollan la diabetes tipo 1 en todo el mundo, una enfermedad que aumenta anualmente un 5% en los menores en edad preescolar y un 3% en los de edad escolar y adolescentes.

Sin embargo, los jóvenes reunidos este fin de semana demostraron que su diagnóstico no tiene que cambiar obligatoriamente la vida de quienes sufren la enfermedad, siempre y cuando se mantenga


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Felicitaciones España sos un ejemplo.
Un abrazo Pilar.
Sandra Lis Gómez


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