Hiperglucemia; explicando a quien NO vive con diabetes

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Nota del editor: Esta entrada fue originalmente publicada en el blog Sin Dos de Azúcar, blog personal de Karime, autora de esta publicación.

El cuarto vaso de agua resbalaba por mi garganta. Con un ademán pacificador me toma la espalda y me pregunta:

¿Qué sientes?…

Comunicar es una de las cosas más grandes que me ha enseñado mi diabetes. En ese momento, después de unas cuatro horas sin poder volver a un número decente, me limité a decir: irritada, cansada, con dolor de cabeza y con sed. La hiperglucemia es, es…

Bueno, hoy les voy a describir a la hiperglucemia con situaciones del mundo de los mortales sin diabetes, prometo que haré mi mejor intento.

La hiperglucemia, es esa niña que quiere que su madre le preste atención porque quiere algo, un juguete nuevo, qué sé yo. Pero no lo pide, lo demanda… Le jala la falda, grita, llora, se tira al suelo, reclama atención y haría perder la calma a cualquier mamá allá afuera frente al aparador de una tienda.

La hiperglucemia es también esa desesperación que sientes en el momento exacto después de darte un golpe en la cabeza por no ver el poste que tenías enfrente, pero no el golpe en sí, esa sensación de enojo y desesperación porque te duele y porque pudiste ser más precavido, aunque sabemos, que muchas veces y a pesar de toda la precaución, ese poste llamado hiperglucemia va a aparecer ahí por alguna extraña razón.

La hiperglucemia es esa frustración cuando no suena tu despertador o también, ¿por qué no? cuando sí lo hace y lo hace tan fuerte que taladra en un profundo sueño del cual no querías despertar.

La hiperglucemia, es ese malestar que sientes después de una terrible noticia, esa visión nublada (literal) de un momento agobiante. Es sentirte cansado, mirar el reloj una y otra vez para corroborar que el tiempo sigue siendo tiempo y el mundo, mundo es.

Muchas veces cuando bajas la cabeza y no sabes si tu vida lleva el rumbo que quisieras y el corazón se te hace chiquito, tan chiquito como una ciruela pasa…

Desesperanza…

Ver un 250 en una pequeña pantallita me ha causado muchas grandes desesperanzas.

La hiperglucemia… es la desesperanza.

KARIME MONCADA

Soy Karime, tengo 25 años y estoy a punto de conseguir mi grado de licenciada en Lengua y Literatura Hispánica por la UNAM, me dedico al estudio de documentos del siglo XVI en lengua indígena. Soy mamá de un maravilloso ser humano de 9 años y tres hijas perrunas. También, soy esposa de un lingüista maravilloso desde hace 10 años. Desde hace un año vivo en Chihuahua Capital, pero soy originaria de CDMX. Mi diabetes me ha llevado a informarme y reconocerme. Creo firmemente en que las experiencias de las personas nos nutren y enriquecen, es por eso que comencé a escribir mi historia, para devolver un poco de aquello que aprendí leyendo y escuchando de aquellos que como yo, también viven sus diabetes. Mis redes: Instragram: @t1d_karmoncada Mi blog: sindosdeazucar.com Mi pagina de Fb: https://www.facebook.com/sindozdeazucar/

Lee esta y otras historias aquí https://es.beyondtype1.org/historias/

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