Hr


#1

HIPOGLUCEMIA REACTIVA

Ahogo, palpitaciones, debilidad, mareo o inestabilidad, sensación de desmayo, sofocos, sudoración, sensación de hormigueo o entumecimiento de las extremidades, temblor, náuseas, miedo intenso, llanto, angustia, sensación de irrealidad, visión borrosa, confusión mental, nerviosismo, incoordinación, etc.; estos son los síntomas clásicos de un ataque de pánico, sin embargo, son los mismos síntomas que experimentan las personas con hipoglucemia reactiva; de ahí que ambos padecimientos puedan confundirse. Por ello, cuando el paciente recurre al médico con esta sintomatología, lo más común es diagnosticarlo de ansiedad, enviarlo a casa, al psicólogo o al psiquiatra y recetarle algún fármaco ansiolítico, nada peor que esto.

Bioquímicamente hablando, la hipoglucemia reactiva es un desequilibrio en el que la concentración de glucosa en sangre es más baja de lo normal para los estándares de la persona que la sufre. El nivel de glucosa en estas personas sube después de las comidas y tiene un descenso significativamente más bajo de lo normal al cabo de 2 a 5 horas después de haber ingerido alimento.

La glucosa es el alimento principal del cerebro y del sistema nervioso; ninguno puede sintetizarla o guardarla. Así pues, si la concentración de glucosa en sangre baja a un nivel crítico, tanto el cerebro como el sistema nervioso se verán afectados causando un sinfín de síntomas. Sin embargo, el nivel de glucosa en sangre fluctúa en un margen más o menos pequeño durante el día, dependiendo de las comidas y del tiempo transcurrido entre éstas, sin que dicha fluctuación cause problemas; a esto no se le llama hipoglucemia reactiva. También, en ciertos momentos algunas personas pueden experimentar una baja transitoria de los niveles de glucosa, la cual es rápidamente rectificada por los propios mecanismos de regulación del organismo.

Es importante aclarar que el nivel de glucosa promedio está entre 70 y 115 mg/dl, sin embargo, esta cifra es sólo una aproximación. Algunas personas tienen un nivel por debajo y se sienten perfectamente; mientras que otras tienen un nivel dentro del rango y experimentan gran malestar.

Los síntomas de la hipoglucemia reactiva suelen ser episódicos y se relacionan con el contenido de la comida previa y el tiempo transcurrido entre una comida y otra. Normalmente mejoran al comer.

Cómo funciona el circuito de retroalimentación interna en este desequilibrio:

El cerebro es un órgano físico que responde a mensajes químicos, y al igual que cualquier otro órgano del cuerpo, puede ser dañado, malnutrido o alimentado correctamente, reaccionando en consecuencia. En circunstancias normales, el nivel de glucosa en sangre se mantiene dentro de un margen de variación bastante estrecho controlado por diferentes hormonas, las cuales responden rápidamente al menor cambio (homeostasis).

- Con la ingesta de carbohidratos complejos (de lenta absorción) como frutas, verduras, leguminosas, tubérculos y cereales; los niveles de glucosa aumentan en forma constante, activando la producción de una cantidad moderada de insulina (hormona secretada por la glándula del páncreas), la cual disminuye paulatinamente los niveles de glucosa, llevándola a las células, al hígado y a los músculos.

- Con la ingesta de carbohidratos simples (de rápida absorción) como pastas, harinas refinadas y azúcares; los niveles de glucosa aumentan desproporcionadamente, activando la producción de una cantidad elevada de insulina, la cual disminuye bruscamente los niveles de glucosa. Y cuando el cerebro no recibe suficiente cantidad de ésta, aparece la hipoglucemia reactiva con los síntomas neuroglucopénicos. El hipotálamo, al sentir este bajón de glucosa, activa el sistema nervioso autónomo (SNA), a través del cual las glándulas suprarrenales segregan catecolaminas: adrenalina y noradrenalina principalmente. Estas hormonas estimulan a su vez la salida de glucógeno (almacenado en el hígado), el cual produce un aumento en los niveles de glucosa como medida compensatoria. La producción de catecolaminas es la causante de los síntomas neurogénicos.

Síntomas de la hipoglucemia reactiva:

Síntomas neuroglucopénicos: debilidad, llanto, angustia, visión borrosa, confusión, fatiga, irritabilidad, miedo, pánico, nerviosismo, falta de concentración, incoordinación, depresión, etc.

Síntomas neurogénicos: sudor, sofoco, ahogo, taquicardia, mareo, nauseas, temblores, ansiedad, dolores de cabeza, espasmos intestinales, sensación de hormigueo, etc.

Con los años, y si la costumbre de comer carbohidratos simples continúa, el organismo es condicionado a producir más y más insulina, y a su vez, más y más catecolaminas. Esto produce un agotamiento de la glándula del páncreas y de las glándulas suprarrenales, llegando a afectar también la forma en que el cuerpo enfrenta cualquier situación de estrés. No es de extrañar que el paciente que sufre de hipoglucemia reactiva se sienta estresado y ansioso, e infinidad de veces sea víctima de un mal diagnóstico basado únicamente en su estado emocional.

Cabe señalar que no solamente los carbohidratos simples son los responsables de la hipoglucemia reactiva, también los cigarrillos y el café pueden producir o empeorar este desequilibrio. Estas sustancias activan directamente las glándulas suprarrenales para producir catecolaminas. Por otro lado, el alcohol inhibe la salida de glucógeno (almacenado en el hígado), provocando severas hipoglucemias.

Esto nos lleva a pensar que detrás de muchos ataques de pánico en realidad se esconde un desequilibrio en la glucosa llamado hipoglucemia reactiva.


#2

¿y qué hay del chocolate? está permitido para los hipoglicémicos?


Web-Stat web statistics