La diabetes y los miedos


#1

Muchas de las personas que viven con diabetes, fueron diagnosticadas hace poco o conviven con una persona con diabetes, manifiestan miedo como una emoción constante que les puede generar ansiedad, estrés, problemas de sueño, irritabilidad, etc.

Estos miedos pueden estar relacionados al futuro, a las expectativas de vida, complicaciones, hijos, a un sin fin de interrogantes que pueden ocasionar que esa emoción se instale en nuestra vida por mucho tiempo y pueda frenarnos en conseguir nuestros objetivos, en tener calidad de vida.

En mi caso, mi esposo vive con diabetes tipo 2, no vivo sino convivo con la diabetes y he tenido que enfrentar estos miedos primero cuando mi esposo me pidió matrimonio, inmediatamente le dije que si, pero también en ese momento pasaron por mi cabeza mil preguntas, inquietudes sobre que pasaría en el futuro con el manejo de la diabetes porque aunque ya siendo novios el estaba diagnosticado y yo lo apoyaba en muchas cosas, el matrimonio representaba otras dudas, pensar en los hijos, posibles complicaciones en el futuro, medicamentos, etc. Pero también en ese momento, comencé a pensar que nosotros como cualquier otra pareja, teníamos el derecho de ser felices, que él era una persona maravillosa y al final, nadie puede predecir que va a pasar mañana, hay parejas sanas que se casan y después la vida les pone retos hasta mas difíciles que el manejo de la diabetes, porque en definitiva el futuro es incierto.

En ese momento, dejé mis miedos a un lado y simplemente me enfoque en lo que quería vivir, como me quería sentir y fue una de las mejores etapas de mi vida, el resto de nuestro noviazgo, los preparativos de la boda, la luna de miel, simplemente me enfoqué en vivir y disfrutar el momento. Al poco tiempo, de casados vino una complicación, retinopatía diabética, meses donde mi esposo no podía manejar porque simplemente tenía casi el 70 por ciento de la visión tapada, en este momento los miedos regresaron a mi vida y creo que es una emoción normal frente a un escenario así, pero en mi opinión, tenemos que ocuparnos, identificarla y trabajar en ella.

Y quiero hablarles hoy de dos cosas que creo son fundamentales, la primera es pedir ayuda; cuando identificamos el miedo como una emoción, lo ideal es tenerla consciente y si es muy difícil para nosotros ponerla a un lado, lo ideal es buscar ayuda en un terapista, sicólogo, familiar con el que puedas hablar sobre tus miedos y te de ciertas recomendaciones para manejarlos.

Lo otro que pienso debemos trabajar a diario es el mindfulness o atención plena y que es esto? Básicamente es concentrarse en el momento presente, es quedarnos solo con lo que experimentamos sin agregar nada mas y les traigo esta herramienta porque es algo que he venido implementando en mi vida, en mi proceso de transformación y pienso que si hubiese sabido de esta herramienta cuando mi esposo tuvo la complicación, tal vez hubiese sido súper positivo para mi.

Y creo que hubiese sido positivo porque en ese momento, donde mi esposo tenía las hemorragias, estaba en el tratamiento, con un 70 por ciento de la visión comprometida, el médico indicaba que las expectativas de la operación eran positivas pero que teníamos que ser realistas, la mayoría de mis pensamientos se enfocaban en el futuro y en que iba a pasar, cual iba a ser el resultado de la operación, de la recuperación, como iba a cambiar nuestra vida, etc. Todo esto alimentaba mas mis miedos, pasaba noches sin dormir, gastaba mucho tiempo y energía en estos pensamientos; pero pasó el tiempo, la operación, el tratamiento y mi esposo superó las expectativas de recuperación del doctor (su visión está 20-20), por supuesto siguiendo todas sus indicaciones al pie de la letra, haciendo los cambios de alimentación que tenia que hacer.

Con esto lo que quiero dejarles es que si en ese momento me hubiese enfocado en esa experiencia que estaba viviendo (que no digo que era fácil) hubiese manejado mis emociones de una manera diferente y al final en mi cabeza existieron mil historias que no pasaron porque mi esposo se recuperó y hoy en día tiene un manejo excelente de la condición y de la complicación.

Hay muchos recursos en internet y en las redes sociales sobre prácticas de mindfulness con ejercicios pequeños que puedes realizar durante tu semana para ir introduciendo esta herramienta en tu día a día, mientras mas la practiques, mas te harás consciente de tus emociones, tus pensamientos, del momento actual y cuando estés atravesando una situación difícil o preocupación, estarás entrenado para que tu mente regrese al momento presente.

Es una práctica que aunque suene fácil necesita de constancia y nos puede ayudar en muchos aspectos de nuestras vidas no solo para el manejo de una condición como la diabetes, sino para tener un mejor manejo de nuestras emociones, vale la pena porque tiene beneficios increíbles.


#2

Mi madre siempre dijo (y vivió) con la filosofía de que solo había dos cosas de que preocuparse:

No puedes hacer nada, así que no tiene ninguna utilidad preocuparse (Vender la vaca sin tener la gallina nos decía haciendo referencia a esa conocida fábula).

Puedes hacer algo, en cuyo caso debes estar actuando y solucionando el problema con tanta intensidad que no puedes tener tiempo para preocuparte.


Hace veinticinco años eso me ayudo a superar mis miedos sobre esta dulce compañera, y aun sigo intento aplicarla en mi vida diaria.


#3

excelente reflexion Victor gracias por compartirla y así es, mejor ocuparse que preocuparse :wink:


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