La kermés


#1

Mañana me casaré por quinta vez. Dejaré atrás mi cuarto matrimonio y lo intentaré de nuevo. No es una decisión fácil, pero tendré que enfrentarla con gallardía, arrojo y valentía, como se afrontan las situaciones más serias, cual novillero que va por su iniciativa. No importa si mi economía se ve afectada por los múltiples gastos que esta decisión ocasiona, estoy consciente de que el trabajo arduo es el único medio honorable de sufragar todos mis gastos, gustos y lujos, siempre me he considerado una persona tenaz que puede salir adelante con todo lo que conlleve la toma de mis propias decisiones; subirme a los juegos mecánicos, pagar mi canción favorita, entrar a la disco, comprar huevos rellenos de confeti, jugar a las canicas, practicar tiro al blanco con un rifle de municiones, romper globos con dardos, desayunar sopes, quesadillas y pambazos, comer pozole, comprar una dona para el bocadillo de la tarde y, por supuesto, pagar los boletos del registro civil y los anillos de compromiso —alambrito de la bolsa del pan de caja— y para cenar que mejor que unos buñuelos calientitos en compañía de mi amada. Mañana me casaré por quinta vez, Mañana es la kermés del colegio y estoy preparado para desposar a mi princesa, la niña más guapa del quinto grado de mi escuela y seguramente de todas las escuelas de mi país y del mundo entero, la que será mi eterna compañera, a la que le compraré a partir de mañana el gansito y el orange crush en el recreo –deberé pedir más dinero a mis papás, de otra manera no me va a alcanzar- o quizá quiera compartir del mío, ya veremos.

He esperado las últimas semanas con muchísima impaciencia a que llegue el día de mañana, es curioso como para algunos niños es un suplicio ir al registro civil y que desposen a alguna hermosa niña, los ves llevados a rastras por sus amigos, a veces llorando, otras con un fingido enojo por aquello del quedirán, pero por dentro mueren de felicidad, existen aquellos que prefieren entrar a la cárcel que desposarse; que curioso es mi caso, siempre hago la entrada triunfal al recinto del registro civil -como torero partiendo plaza- a pasos lentos pero firmes, apoyando primeramente el talón del zapato (para que suene el paso) y dejando caer lentamente la planta del pie, no levantar el otro pié hasta que los dedos del primero estén en contacto con el piso por medio de la suela del zapato, y algunos de los que me conocen me miran con orgullo, otros con admiración y las niñas, que decir de las niñas, - aunque según mi madre soy el espécimen más guapo de la escuela-, yo sé que no soy un adonis y me mi perfil no es exactamente griego, pero mi disposición a desposar a alguna niña y mis atenciones durante todo el ciclo escolar con ella hace que no me falten candidatas, pero este año, este año es especial y esta boda deberá ser digna de la realeza.

Marigely, así se llama mi princesa, llegó hace unos meses del puerto de Veracruz a radicar en nuestra ciudad y como una bendición del cielo a mi escuela, mi grado escolar, mi salón y como gran final, al lado derecho de mi pupitre.

El día que la presentaron en el salón, quedé prendado de ella, estaba convencido que mi alma pertenecía a ella de igual manera que el Universo le pertenece a Dios, su boquita parecía haber mordido una fresa, su nariz era tan respingada como una resbaladilla de parque, sus ojos eran grandes y de un color tan café como el de los muéganos de la alameda, su piel morena como la arena y su voz – su voz- tan dulce y frágil, tan indefensa que sentí inmediatamente la necesidad de cobijarla y brindarle toda mi protección.

  • Dile tu nombre y de donde vienes a tus nuevos compañeros- Dijo la Maestra Eduviges.
  • Soy Marigely y vengo del puerto de Veracruz- contesto mi princesa.
  • Ja! Ja! Ja! Ja! Ja! Ja! ja!, se escucho la risotada de mis compañeros al escuchar su acento costeño.
  • No se burlen, no se burlen, que no se dan cuenta que la van a espantar!, grité a mis condiscípulos en un gesto de proteccionismo infantil – ese afán de ser papá de los pollitos nunca me ha dejado nada bueno, dice mi madre-.

Esa situación permitió que lograra activar mis pensamientos y en menos de que cantara un gallo ya estaba listo para lo que iba a seguir.

  • Silencio, silencio, por favor- espetó la maestra- quien será el caballero que le cederá a Marigely su lugar?
  • Ayy! Gritó Pedro a mi lado y se levantó como un rayo.
  • Gracias Pedro!, eres muy amable- dijo la maestra.
  • De… De… Denada respondió Pedro mientras me miraba con ojos llenos de rabia y dolor y sacaba sus cosas del Pupitre.

Siempre he pensado que es necesario guardar todos los tesoros en mi pupitre del salón y al fin, ese alfiler que encontré mes atrás tirado en el patio de la escuela había sabido recompensar el que le diera un hogar durante este tiempo.

  • Hola, me llamo Sebastián, estoy a tus órdenes- dije
  • Gracias Sebas, por presentarte y por pedir que no se burlaran de mí.
  • Ok Mari, no te preocupes, pero mi nombre es Sebastián, no sebas, ok?
  • Si sebas, ¿oye?, ¿llevan muchos apuntes?, ¿estoy muy atrasada?
  • Mari, mi nombre es Sebastián, ok?, mis padres se quebraron mucho la cabeza en escoger mi nombre y yo me he fletado varias veces por defenderlo, me llamo Sebastián, ok?, ese-e-be-a-ese-te-i-a-ene – Sebastián
  • Ok, esta bien pero…

Sus ojos estaban más cristalinos que cuando los ví por primera vez, se estaban llenando de lágrimas, su rostro cambió totalmente su expresión a una de total desencajamiento y tristeza, sus mejillas se pusieron rojas y sus cejas parecieron juntarse y entonces, solo entonces comprendí que la había lastimado, estaba haciendo llorar a mi princesa…

  • No llores, discúlpame, no fue mi intención herirte, por favor, nos van a ver, no llores, anda, porfis, te juro que hago lo que tu quieras, anda, no llores, porfa, hago lo que tu quieras, si?
  • En serio?- preguntó ella con un cierto gesto extraño, pero que la hacía lucir más hermosa e indefensa que antes.
  • Claro, con tal de verte sonreír, hago lo que me pidas…
  • Me dejarías decirte sebas?..

Mi cabeza parecía a punto de estallar, fmi rente estaba más fruncida que nada, mis ojos se pusieron rojos y apreté los puños lo más que pude antes de decirle

si, como tu quieras…
-Gracias!, eres un buen “amigo”!!!..

Esa fue la primera vez que caí rendido a sus deseos, no sé cuantas veces más lo he hecho desde entonces, pero esa niña es encantadora y hoy… hoy me casaré con ella.


#2

Que hermoso, me hiciste regresar a mis años de primaria, y mira que ya pasaron muchas kermes, que bella es esa etapa y yo la recuerdo y hay veces que me gustaria regresar a mi amada primaria, aunque mi infnacia fue muy dura, hay recuerdos bellos, gracias por regresarme a ella, me alegraste la mañana y el día. un beso


#3

Hola a todas y todos los que me hacen el enorme favor de leer lo que escribo, me halagan con el simple hecho de que lo abran para leerlo y mucho más si comentan algo al respecto o simplemente les alegré un poco el día o los distraje de su rutina, en verdad es un halago.

La verdad es que nuca pensé que me leyeran tantas gentes como al parecer sucede y eso me tiene extasiado, anodadado y muy, pero muy complacido y que mejor manera de agradecerselos que tratando de publicar más cosas pero además escribiéndoselos -como se deben de agradecer las cosas segun mi padre-; pero bueno, lo que me trae a escribir este comentario es lo siguiente:

Por un error de mi parte consideré obvio que todos ustedes sabrían lo que es una kermés sin ponerme a pensar que en otros paises este tipo de fiestas tienen otro nombre, desafortunadamente en México es una de esas tradiciones en extinción, pero se refiere a una fiesta popular al aire libre en la que existen puestos de comida, juegos, regalos y los niños juegan a ser adultos, así que hay un registro civil, una cárcel, una estación de polícia y algunas otras cosas, en algunos lugares las concoen como verbenas, ferias, en otros son como las posadas y dependiendo del país y la región se les pone un nombre distinto, aunque la fiesta es igual.

Para todos aquelos que han pensado que estoy anunciando mi próxima boda, les agradezco todos sus buenos deseos pero de momento no es así, sigo en espera de esa mujer especial que me haga perder todos los sentidos y la razón.

El único interés de este cuentito es distraerlos un poco y que pasen un ratito agradable en su lectura, así que como siempre, quedo a sus órdenes,

Saludos!!!


#4

Mil felicidades por tu boda!! Y espero que seas tan feliz como yo lo he sido en mis 4 años de casada! o mejor aun… mas feliz!!


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