Los amigos, la familia y la diabetes


#1

Una de las mejores formas de predecir cuán bien una persona manejará su diabetes es ver cuánto apoyo recibe de sus amigos y familia.

El cuidado diario de la diabetes es mucho trabajo, desde tomar medicamentos, inyectar insulina y revisar el azúcar en la sangre hasta comer de forma saludable, hacer actividad física y cumplir con las citas de atención médica. Su apoyo puede ayudar a marcar la diferencia en que su amigo o familiar se sienta abrumado o empoderado.

Lo que puede hacer

  • Infórmese sobre la diabetes. Aprenda por qué y cuándo se debe revisar el azúcar en la sangre, cómo reconocer y manejar los niveles altos y bajos (más sobre esto abajo), qué cambios de estilo de vida son necesarios y dónde conseguir información y ayuda.
  • Sepa que la diabetes es personal . Cada persona con diabetes es diferente y su plan de tratamiento debe ser personalizado para sus necesidades específicas. Este puede ser muy diferente al de otras personas con diabetes que usted conoce.
  • Pregúntele a su amigo o familiar cómo puede ayudar y luego escuche lo que le diga. Puede que quiera recordatorios y asistencia (o quizás no los quiera) y eso puede cambiar con el tiempo.
  • Vaya a las citas si su familiar o amigo está de acuerdo. Podría aprender más sobre cómo la diabetes lo afecta y cómo puede ayudar lo más posible.
  • Dele tiempo en su horario de todos los días para que pueda manejar la diabetes —revisar el azúcar en la sangre, preparar alimentos saludables, salir a caminar—.
  • Evite asignar culpas. Las personas con diabetes con frecuencia tienen sobrepeso, pero este es solo uno de varios factores que pueden causar diabetes. Y los niveles de azúcar en la sangre pueden ser difíciles de controlar incluso con una dieta saludable y actividades físicas habituales. ¡La diabetes es complicada!
  • Dele espacio. Quizás compartan el mismo tubo de pasta de dientes, pero puede que su familiar no quiera compartir todo lo relativo al manejo de la diabetes con usted. Lo mismo se aplica para un amigo con diabetes.
  • Acepte los altibajos. Los estados de ánimo pueden cambiar con los niveles de azúcar en la sangre, desde estar feliz a triste o irritable. Tal vez se deba solamente a la diabetes, pero pídale a su amigo o familiar que hable con su equipo de atención médica si se siente triste la mayoría de los días, ya que podría ser depresión.
  • Sea alentador. Dígale que sabe que está haciendo un gran esfuerzo. Recuérdele sus éxitos. Muéstrele lo orgulloso que está de su progreso.
  • Practique lo que predica. Siga el mismo plan de alimentos saludables y actividad física de su ser querido; también es bueno para su salud. Los cambios de estilo de vida se convierten en hábitos más fácilmente cuando los hacen juntos.

Ayúdelos a sentir que tienen el poder de manejar su diabetes.

  • Conozca los niveles bajos. La hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en la sangre) puede ser grave y necesita ser tratada de inmediato. Los síntomas varían, así que asegúrese de conocer los signos específicos de su amigo o familiar, que podrían incluir lo siguiente:
    • Temblores.
    • Nerviosismo o ansiedad.
    • Sudoración, escalofríos o sensación de humedad pegajosa y fría.
    • Irritabilidad o impaciencia.
    • Mareos y dificultad para concentrarse.
    • Hambre o náuseas.
    • Visión borrosa.
    • Debilidad o fatiga.
    • Rabia, terquedad o tristeza.

Si su familiar o amigo tiene hipoglucemia varias veces por semana, sugiérale que hable con su equipo de atención médica para determinar si es necesario ajustar el plan de tratamiento.

  • Ofrezca ayudar a ponerlo en contacto con otras personas que compartan su experiencia.

Juntos es mejor

Lo más importante es la calidad de vida, la suya y la de ellos. Por supuesto que habrá altibajos, del azúcar en la sangre y de los otros, pero juntos pueden ayudar a hacer que la diabetes sea una parte de la vida, en lugar de sentir que la vida se trata solo de la diabetes.


#2

Muy buena información, sobre todo me gustó que recomienda darle espacio a la persona, aceptar los altibajos y trabajar en tener calidad de vida, tanto de la persona que maneja la condición como del que está a su lado, es un trabajo constante y como siempre digo no es solo del que vive con la diabetes sino también del que convive con ella.


#3

Un error muy común es estar sobre ellos, queriendo controlarlo todo.

Tratándose de adultos debemos saber y de ser necesario recordarles que ellos son responsables de si mismos.

De nada sirve controlar todo en casa si lo hacemos sentir prisionero y se escapa para darse sus antojos.

Conozco casos así.


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