LOS LIQUIDOS: Buenas costumbres para una mejor salud


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De acuerdo con la Guía para un consumo saludable de bebidas (Healthy Beverage Guidelines) durante los últimos 30 años, el azúcar añadido ha aumentado a gran escala en la dieta de las personas de todos los países. La gran mayoría de este azúcar se consume por medio de las bebidas. Por citar un ejemplo, en Estados Unidos los adultos consumen en promedio más del 21% de sus calorías en forma de bebida, esto es más del doble de la cantidad que se consumía hace varias décadas.

La gravedad de este asunto es que esta tendencia se repite en muchos países lo que ha causado que muchas personas tengan un considerable aumento de peso.

De acuerdo con la guía ya mencionada, el agua simple es la mejor bebida a la hora de cubrir las necesidades diarias de fluido de una persona. Y debido a que es muy importante reducir el número de calorías por medio de las bebidas que consumen las personas, la Guía para un Consumo Saludable de Bebidas ha clasificado a los líquidos en seis niveles, que van desde la peor elección (nivel 6: bebidas que deben consumirse en cantidades limitadas) hasta la mejor (nivel 1: las que deberían consumirse como bebida principal, por ejemplo, el agua).

Nivel 1: agua

Sus efectos contraproducentes son escasos si se consume razonablemente. Si se llegara a presentar algún trastorno, los riñones pueden producir una gran cantidad de orina en un período relativamente corto a fin de corregir el problema en cuestión.

Nivel 2: té y café

El té. Contiene unas sustancias llamadas flavonoides y antioxidantes, así como micronutrientes como el flúor. Existen algunas pruebas que indican que el té puede evitar el cáncer en animales, pero en el caso de los humanos, esto aún no está claro. No obstante, el té contiene algunos aminoácidos, principalmente teanina, la cual de acuerdo con algunos estudios es capaz de aumentar la capacidad del organismo para resistir ciertas infecciones.

El café. Se ha observado que existe un vínculo entre el consumo habitual de café y la reducción del riesgo de diabetes tipo 2. Y en relación con esto, en un experimento aplicado a un grupo de personas, se descubrió que beber café descafeinado iba "ligeramente asociado" a una reducción de la incidencia de diabetes tipo 2, lo que podría significar que ciertos compuestos distintos de la cafeína podrían ayudar a la reducción del riesgo de diabetes.

Otra característica de esta bebida es que se ha asociado con una considerable reducción del riesgo de sufrir la enfermedad de Parkinson en los hombres, situación que no se ha observado en las mujeres, quizás por los efectos modificadores del estrógeno. Pero a pesar de los anteriores beneficios, también se han hallado desventajas, como que el café hervido y sin filtrar tiene efectos negativos sobre la salud vascular porque aumenta los niveles de colesterol en sangre.
Inf.Todo en diab)


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