Miel de agave


#1

LOS DIABETICOS TIPO 2 PODEMOS TOMAR LA MIEL DE AGAVE? ALGUNO DE USTEDES HA TENIDO EXPERIENCIAS CON ELLA. TENGO DUDAS SOBRE COSUMIRLA O NO. GRACIAS POR SUS COMENTARIOS AL RESPEDTO. SALUDOS


Sobre los alimentos "sin azucar"
#2

Hola Rosario:

Yo nunca he tomado el jarabe de ágave, es decir, carezco de experiencia con este producto. Dicho esto creo que eso no me impide analizar si es un producto que yo incluiría en mi dieta o no.

El jarabe, sirope, néctar o miel de ágave –como queramos llamarle– es un edulcorante producido a partir de los azúcares que se encuentran presentes en la piña del ágave. Se compone de más del 85 % de fructosa, un 13 % de glucosa y un 0,7 % de sacarosa (el azucar de mesa). En algunos casos se ha detectado la presencia de fructooligosacáridos (FOS) que poseen una serie de propiedades muy interesantes como que estimulan el tránsito de los alimentos, contribuyen al desarrollo de microorganismos intestinales beneficiosos, protegen al organismo ante la presencia de carcinógenos, mejoran el sistema inmunológico, aumentan la obsorción de calcio e incluso se cree que disminuyen los niveles de glucosa y colesterol en la sangre. Todo esto ha hecho que se perciba el jarabe de ágave como un producto mucho más aconsejable que el azucar.

Además de la presencia de estos FOS con sus especiales propiedades también debemos tener en cuenta que el jarabe de ágave, o mejor dicho, la fructosa contenida en el jarabe de ágave, es un 40% mas dulce que la sacarosa lo que lo convierte en el azucar más dulce de la Naturaleza. Por lo tanto podemos decir que a igualdad de capacidad endulzante necesitamos menos cantidad de jarabe de ágave que de azucar.

También suele decirse que el jarabe de ágave posee un índice glucémcio (IG) bajo. Sin embargo parece que dependiendo del proceso de obtención su IG puede oscilar de 55 a 90, es decir un IG considerado alto por Montiñac (pensemos que el azucar blanco o el azucar moreno ntegral tienen un IG de 70).

Si nos fijamos en su composición el porcentaje de glucosa, que es lo que afecta a la funcionamiento de la insulina, es bajo. Esto induce a los diabéticos a usarlo en sustitución del azucar, pero no podemos olvidar que se compone de un 85 % de fructosa un porcentaje muchisimo más elevado que la fruta más dulce.

La fructosa es un tipo de azucar que es verdad que se absorbe más lentamente que la sacarosa o la glucosa, pero eso no implica que no influya en los niveles de azucar en sangre y si se consume en exceso puede producir hiperglucemias y descompensaciones del azucar en sangre. El jarabe de ágave posee más del 85 % de fructosa. El consumo de fructosa está relacionado con la caries, la obesidad, la gota, las descompensaciones de azucar en la sangre de diabéticos e incluso la probabilidad de padecer diabetes tipo 2 en aquellas personas que aun no lo son.

En conclusión creo que es un producto peligroso que sinceramente no me interesa consumir. Creo que es mucho más interesante aprender a valorar el sabor de los alimentos sin necesitar endulzarlos y, en todo caso, si necesitara endulzar algo usaría fruta (cuyo porcentaje de fructosa puede oscilar del 5 al 10 %) o la stevia, una planta que además de endulzar parece que podría ayudar a controlar el azucar en la sangre.

Un saludo

Jordi Botella de Maglia


#3

GRACIAS POR LA INFORMACION. ES MUY ALTO SU CONTENIDO DE FRUCTUOSA Y GLUCOSA. CREO QUE NO NOS CONVIENE A LOS DIABETICOS. QUE MALO QUE LE HAGAN TANTA PROMOCION COMO APTA PARA DIABETICOS.


#4

Hola Rosario:

Así es. Yo he optado por no pretender endulzar nada. Ahora, si alguna vez me permito alguna licencia, te confieso que los productos azucarados me saben mal, me parecen empalagosos y desagradables. A cambio creo que he aprendido a valorar el sabor real de los alimentos. Todo es a lo que uno se acostumbra.

Un saludo

Jordi Botella de Maglia


Web-Stat web statistics