" monologo de un diabetico descontrolado "


#1

DR. CARLOS BASANTA.

MONOLOGO

DEL DIABETICO NO CONTROLADO

Pasen al señor, pasen al señor por favor. Comienza a rodar la silla, se detiene y escucho el sonido de la puerta, seguimos pero no veo nada, hace tiempo no veo nada, he aprendido a ver por percepción, siento a las personas y el calor de las maquinas, mi hijo que empuja la silla donde voy le pregunta a alguien, creo que a una enfermera, ¿donde lo pongo?, allí en el diván de la izquierda, ya lo conectamos le responden. Me levanta de la silla, mi compañera inseparable desde que me divorcié de las dos piernas, primero una y después la otra, no dio tiempo a pensar en prótesis, no tenían circulación dijeron los médicos, no se podía hacer nada, ¿que otra cosa me podía pasar?, pregunté en ese momento, hoy me siento respondido, me están acostando al lado de un aparato que me va a limpiar la sangre, Diálisis creo que lo llaman, yo no quería, te vas a morir si no te lo hacen y nosotros te queremos vivo, pero cual vida, respondía malhumorado, al final acepté, me vuelvo a casar y esta vez con una máquina por lo que me queda de vida. ¿Que pasó?, ¿como llegué a esto?, ¿ porqué fui tan terco?. Si tuviera otra oportunidad, y en ese momento comienzo a proyectar la cinta de mi vida.

Una infancia como muchas, con las costumbres y malas costumbres de la época, pararse de madrugada a moler el maíz para las arepas, apúrate, aprieta el tornillo que esta flojo, si se te suelta la manigueta te vas a aporrear y si se cae el maíz te va a agarrar el mandador; ¡que dichosa la generación de los Tosty Arepas¡ pero así crecí, con buenos y hasta con malos ejemplos, viendo llegar los viernes, la cajita de cerveza y mi papel de destapador de botellas a papá y su invitados, además, del anda préndeme este cigarro que me enseño a fumar desde muy joven y que me costó mi primera trompada con rotura de labio incluida, y aun sigo sin entender el porqué, si igual fumaba cuando se lo encendía. Pronto comencé a conocer los duelos y los lutos, al abuelo José le dio un infarto, se le partió el corazón, tenía azúcar en la sangre, con el tiempo a mi papá lo perseguían las hormigas, donde orinaba era un hormiguero, un día le escuché decir, “estos viejos no le dejan real a uno, pero enfermedades si, esta es la herencia que me dejó”, se puso flaquito, un día lo llevaron al hospital y no regresó, lo mató el azúcar.

La vida sigue, estudié, me gradué gracias al sacrificio de una madre abnegada, que sufría de la tensión, pero no le paraba y un buen día se fue a hacerles compañía a mi papá y al abuelo José. Me casé y vinieron los hijos, de aquel muchacho flaco y desgarbado solo quedo el recuerdo y algunas fotos, que inspiran frases como: no puede ser, este eras tu?, más de cien kilos adornaron mi cuerpo, estás barrigón me decían los panas, y bien cara que me ha costado esa pancita, hay una cuantas cajitas, respondía, por cierto que hay para el fin de semana, era la cultura de mi vida, los tragos ,el cigarrillo, la parrilla, la fritura y los guisos con bastante salsa. Atrás quedó la pelotica de goma en la esquina, el fútbol y las carreras y me dedique al deporte que me gustaba, el Triatlón, tres deportes en uno, saben cuales eran esas disciplina?, el triple, Terminal y permuta, no había tiempo para ejercicios, no hacia falta, ya ejercitaba bastante el codo y la mandíbula. Pero un día apareció la herencia y se arrejuntó con mis costumbres y empecé a orinar bastante y a acabar con el agua de la casa; me pasaron la factura, tenía Diabetes.

Tener diabetes no era un proyecto de mi vida, comencé a recorrer laboratorios, porque esos exámenes tenían que estar malos, pero todos decían lo mismo, a regañadientes fui al médico, un déspota que al verme me dijo, como no vas estar diabético pareces un cochino y que más que médico parecía un fiscal del SENIAT o del INDECU, porque me quito el cigarro, el azúcar, el ron, la cerveza, la arepa, el arroz. Quien se va a calar eso?, no se si fue su actitud o mi rebeldía, pero no volví a su consulta y me dije, nadie nació para semilla, de algo uno se tiene que morir, sigo con mi vida, dejar el cigarro, no, ese pulmón es mío, y las curdas bien frías ni hablar. Así comenzó el descuento de mi vida, una buena noche, fracasaron las caricias de mi esposa y el hasta ahora mi orgullo se enemisto con la corbata y se enamoró de la rodilla, las ulceras en los pies, terminaron en amputación, los colores se extinguieron y un manto de sombras cubrió mis ojos. Se extinguió la rebeldía, murió el orgullo, me terminan de acomodar en el diván, me conectan a la maquina y comienzan a limpiar mi sangre, creo que ya por poco tiempo.

PILDORAS DE TU MEDICO

Le parece familiar la historia?, es mucho más común de lo que pensamos, y lo penoso es que se repite con frecuencia en una misma familia, es importante que saquemos algunas reflexiones que nos sirvan para prevenir la enfermedad y sus complicaciones.

· La herencia juega un papel importante, ya te deja un plomo en un ala, como dicen en mi pueblo, pero es solo el transporte hacia la enfermedad, al cual te embarcas con un estilo de vida no saludable, aun con la herencia puedes evitar la enfermedad.

· El papel de la familia en la formación de los hábitos saludables es fundamental, nos corresponde dar buen ejemplo

· Si ya eres diabético tu vida pude transcurrir sin complicaciones con un adecuado control del azúcar en la sangre para lo cual tu médico y tu deben lograr el acuerdo, incluyendo la ayuda de la familia.

· Y una reflexión como médico, colegas, de la relación médico paciente, de la empatía que logremos va a depender en gran medida la aceptación de la enfermedad, el paciente acude a uno buscando apoyo, una mano que le guíe, no a un arrogante sabelotodo que le destruya la autoestima.

DR. CARLOS BASANTA.


#2

Excelente!!!
gracias Marigela


#3

Gracias a ti Martha Eugenia


#4

Muy bueno el monologo…pero no solo para leerlo sino para tomar más conciencia de esta condición de vida. Saben cuando lei 2 palabras que aparecen en mayúscula me llamó mucho la atención …pues esas son instituciones Venezolanas y es que efectivamente el autor del articulo es Venezolano, vive en Puerto Ordaz del estado Bolivar.

Gracias Marigela por compartirlo.


#5
                              "de algo uno se tiene que morir"

Frase muy común, si todos moriremos pero la calidad de vida y el tiempo es importante.
El hubiera de nada sirve.
Buen día saludos.


#6

Efectivamente Conc, uno sabe que un dia cambiaremos de paisaje, pero como tú dices lo importante es que mientras estemos en éste debemos luchar por tener la mejor calidad de vida que podamos…y no importa los años que se tengan.


Web-Stat web statistics