Para domar a la neuropatÍa diabÉtica


#1

“La libertad y la salud son condiciones semejantes:
el hombre sólo percibe su presencia cuando están ausentes”.
Henri-François Becque

Por Román Ahuí

De lo bueno, poco

Hace más de 20 años llegó a mi vida la diabetes por esos azares genéticos e imprevisibles que rodean a la tipo 1. Siendo niño, apenas alcancé a comprender lo que en verdad significaba esa complicación llamada neuropatía, ésa que perjudica a muchos órganos del cuerpo si uno transita por el camino erróneo. Ahora, dos décadas más tarde, quién diría que mi padecimiento exige tratamientos específicos para imitar las funciones perdidas o insuficientes. Apenas hace unos meses, mi neurólogo hizo una propuesta bastante promisoria: regenerar los nervios y, por lo tanto, desaparecer síntomas como el dolor. En mi caso, todo comenzó en el estómago: mi digestión suele ser más lenta. Luego, sin avisar, tocó el turno a las disfunciones genitales. Primero, algo llamado eyaculación retrógrada y después, la mejor conocida impotencia. Todo culminó en lo que a cualquiera puede parecerle insoportable: punzadas dolorosas en las piernas, a las que se suma una mala cicatrización. Durante las pláticas que sostuvimos, el neurólogo me habló de una sustancia que nuestro cuerpo produce de manera natural, pero en pequeñas cantidades, llamada ácido tióctico, también conocida como: lipoato, ácido alipóico, ácido alfa-lipoico o ácido lipoico. Este ácido es un factor importante en la correcta utilización de los azúcares y, además, provee de energía a las células. Sus actividades y beneficios son muchos, por lo que se le denomina el antioxidante maestro o universal. Los antioxidantes se obtienen básicamente de los alimentos; éste en particular se encuentra en las espinacas, el brócoli, la levadura, las carnes rojas, y yace en órganos como el riñón y el corazón. Desafortunadamente, se halla en pequeñas cantidades, lo que dificulta captarlo de manera suficiente y aprovechar al máximo y eficazmente sus bondades. Entre sus propiedades destaca: la protección de la función del hígado, su beneficio en afecciones cardiacas y su singular aplicación en diabetes, lo que nos ocupa.

Antioxidante universal

La medicina ha demostrado a través de estudios clínicos controlados que el ácido tióctico reduce los síntomas de la neuropatía diabética periférica, que suelen manifestarse en las extremidades mediante dolor, ardor o entumecimiento. De igual manera, puede prevenir la disfunción nerviosa general e incrementar la irrigación sanguínea hacia los nervios, incluso ayudar en su regeneración. Por su bajo peso molecular, transita libremente a través de las membranas y actúa sobre las mitocondrias —algo que podríamos representar como la central eléctrica de las células— y ahí facilita la conversión de los alimentos en energía. Por otra parte, el ácido tióctico es liposoluble e hidrosoluble, es decir, puede ser absorbido y acumulado en las grasas y en el agua para utilizarse de forma dosificada. A eso se refieren los autores cuando lo llaman antioxidante universal, ya que las vitaminas —que proveen antioxidación— suelen ser sólo liposolubles o hidrosolubles, y no ambos. Además, el ácido tióctico tiene la capacidad de regenerar a la vitamina C, la cual puede restituir a su vez a la vitamina E, lo que incrementa su efectividad. Igualmente, el ácido tióctico restaura la acción de una pequeña proteína denominada glutation, implicada en muchas funciones celulares y que soporta la actividad de las vitaminas C y E. Entre las propiedades menos conocidas del ácido tióctico se encuentran la mejora en el sentido del olfato y su capacidad para compensar la falta de consumo de carnes rojas o grasas de procedencia animal.

Prometedor tratamiento

“¡Ácido tióctico, maestro!”: ésa fue mi reacción al consultar más información y adentrarme en el uso de este elemento que apenas empieza a ser popular pese a su remoto descubrimiento. Sus registros datan allá por el año de 1951, y en la década de los 80 fue reconocido como un potente antioxidante que contrarresta todo tipo de radicales libres, esos desechos que el cuerpo no puede eliminar, pues están ligados al oxígeno que respiramos, y que se relacionan con el estrés, el tabaco, la contaminación y los fármacos. En los últimos tiempos, está siendo añadido como ingrediente activo a los suplementos dietéticos por sus cualidades antioxidantes y energizantes. A través de un conjunto de técnicas, como la nanotecnología (donde se trabaja con los átomos y las moléculas), grandes empresas en todo el mundo, proveedoras de fabricantes de alimentos, apuestan por el ácido tióctico como una manera acertada y eficaz de hacer más funcionales los alimentos. Más allá de ser un protector del sistema nervioso, el ácido tióctico está descrito como un regenerador. Por lo tanto, los estudios como posible tratamiento de Alzheimer y Parkinson han tenido excelentes resultados. De la misma manera, manifiesta ser un prometedor tratamiento en pacientes con derrames cerebrales, trombos y otras afecciones del cerebro ocasionadas por los radicales libres. Dada su capacidad de producción de energía celular, algunos expertos lo recomiendan para tratar el síndrome de fatiga crónica o en deportistas de alto rendimiento desgastados. Es sabido que aumenta la función visual en personas con glaucoma (de ángulo abierto) en los primeros estadios; además, fortifica los ojos para que no se desarrollen cataratas y mejora la agudeza visual de quien las padece.

Búsqueda de cualidades

En cuanto a su aplicación terapéutica en diabetes, se han venido realizando estudios clínicos como el ALADIN 1, II y III, DEKAN, OPRIL, SYDNEY I y II (esta segunda versión con resultados aún no publicados), NATHAN y un metaanálisis de algunos de éstos, según lo informa la Monografía reducida del producto Thioctacid de laboratorios Bayer. Los estudios han demostrado de forma decisiva hasta dónde y de qué manera el medicamento (cuyo activo es el ácido tióctico) es benéfico para los pacientes con alguna deficiencia neuropática. Por ejemplo, el estudio DEKAN habla de que ayuda a incrementar la eficiencia del corazón en la neuropatía cardiaca de personas con diabetes tipo 2. Si el medicamento se asocia a un buen control metabólico, el paciente mejorará a largo plazo. Este tratamiento también es de utilidad para detener el avance del daño neuropático en los pies, un problema muy común en las personas con diabetes que se manifiesta con dolor, sensación de quemazón, piquetes, irritación, enrojecimiento, debilidad y calambres. El diagnóstico oportuno, a través de la exploración y la observación de uno mismo, es muy importante y ayuda mucho para que el problema neuropático no persista ni se complique. Como norma general, una vez diagnosticadas y dependiendo de cada caso, las neuropatías leves o moderadas pueden recibir tratamiento por vía oral. En situaciones de gravedad o para efecto inmediato, se recomienda el suministro del método intravenoso de tres a cuatro semanas. La última palabra la tendrá el médico tratante. No hay estudios que involucren a niños, por lo tanto no es recomendable su aplicación, según me dijo el neurólogo. Este tratamiento es calificado como totalmente seguro, ya que no ha demostrado ningún tipo de toxicidad; de hecho, es el antídoto natural de un hongo venenoso (Amanita phalloides) responsable de 90% de las intoxicaciones mortales y que a menudo es confundido con setas comestibles. Le pregunté al neurólogo sobre los efectos secundarios del ácido tióctico; me comentó que dos de éstos son erupciones en la piel y, más importante aún, hipoglucemias, porque el ácido imita a la insulina, lo que requiere un monitoreo más minucioso de la glucosa en sangre y de las acciones preventivas de estos episodios. No cabe duda, el apoyo del médico es fundamental; pregunta al tuyo. A continuación comparto algunos momentos de mi viaje con este medicamento; pero es mi experiencia, así que la decisión recae en el equipo de profesionales de la salud que te rodea y en ti mismo.

Diario de lucha contra la fiera

21 de mayo / Domingo de esperanza. Sentado, en alguna hora de la tarde, pienso que mañana toca. Es tiempo de la sugerencia médica para apresurar la solución a estos crueles dolores que atacan mis pies como punzadas. Ojalá fuera sólo eso. Tantos años de descontrol en mis niveles de glucosa en sangre, me convierten en víctima de la polineuropatía diabética. Cómo no compararla con una fiera silenciosa y hábil que comienza por arrancar las piernas de su presa, clavando antes sus certeras garras. Muchas cosas urgen en la vida; la salud es la primera.

Semana uno / Lunes de atención. Acudo con el brazo dispuesto. Trato de acomodarme a la destreza de la enfermera y espero que mis venas no pretendan jugar ahora a las escondidillas. Tantos años en esto de las agujas sin reserva y aún el cuerpo juega a no hacerse más daño. Respiro hondo, volteo para otro lado hasta no ver mi sombra y me cobijo al amparo de las ganas. Desde un envase de plástico cuelga una mezcla de ácido tióctico y solución fisiológica; lo cubre un paño porque la luz es enemiga de esta sustancia, la debilita. Calculado por el reloj de la ayudante médica, fluye gota a gota. Me gustaría leer algo que me saque de mi impaciencia, pero comienzo a imaginar el resultado de los 14 días hábiles faltantes. Treinta minutos diarios son el inicio del tratamiento y serán medias horas poderosas contra el propio tiempo, contra las cicatrices retardadas de mis piernas. Recurrí a esto en busca de alivio para el dolor y las heridas, pero surgen dudas; pregunto además si habrá algún beneficio para mi estómago lento o la impotencia, algo que los médicos en su peculiar lenguaje llaman gastroparesia y disfunción eréctil. El neurólogo me describe las maravillas del ácido tióctico y me repite cómo es su funcionamiento. Con el deseo me adelanto a lo que sucederá y, sin necesidad de alas, vuelo.

Semana dos / Lunes de reflexión. Elijo el mismo brazo: interesante manera de practicar la libertad de conveniencia. Al pensar que uno siempre decide a donde lo encaminan sus pasos, reparo en los años que me tomó acabar conmigo mismo y se me hacen tan rápidos, como el vértigo producido en los juegos mecánicos para niños. Entonces, la diabetes rebasaba kilométricamente a la ciencia y mi ignorancia se hacía gigante con ese permiso necio que en la adolescencia nos solemos dar y que no tiene una pizca de visión hacia las pretensiones posteriores de vida. Aquí, ahora, tras el golpe que involucra a la conciencia, sé que he aprendido a perder: por naturaleza, los dientes cuando niño, y ahora, por mi mundo adulterado, mis riñones, mis filtros personales; rescatado por la vanguardia de la ciencia y prendido al amor de mi familia que nunca me abandona, con la consecuencia única de saberme aún más vivo. Ése ha sido el camino: deteriorarme para comprender; someterme a la alarma real para ver hasta dónde todos corren. Esta es una ruta para aprender y educarse. No es cuestión de culpas achacadas a alguien, incluido yo mismo. Es un asunto de responsabilidad, palabra que a veces nos viene grande. Madurar una situación que modifique la vida repentinamente depende de nosotros, pero también obedece a un entorno. Mi realidad ahora es de recuperación, igual que debe serlo para muchos otros. Ése es el deseo que comparto al saber que como yo, muchísimos.

Semana tres / Viernes de conclusión. El 15 no es mi número favorito; sin embargo, hoy me alegra haber terminado estos 15 días de mi tratamiento. He observado mi cuerpo y sus acciones cotidianas, sin perder de vista los síntomas. Al calificarme, he puesto varias palomitas: mi bitácora mental de punzadas está vacía: el dolor parece haber desaparecido. Lo que antes parecían unos raspones rojos, eternos en mis piernas, han cambiado a una tonalidad semejante a la de piel placenteramente cicatrizada. Y, según entiendo, más efectos reconstructores pudieron pasarme por dentro. La sonrisa final es conmigo mismo. Mi novia no es más feliz por el hecho consumado de que mi libido es más coherente con la física, sino por mi propia felicidad.

Otras semanas. En tiempo real.
Durante algún tiempo, una segunda parte del tratamiento me espera con comprimidos suministrados por vía oral. Será como reafirmar una verdad expansiva. Hay momentos para todo y he llegado a uno donde nunca es tarde para retomar lo que alguna vez fue mío.

Bibliografía

  1. Aguilar, F. Neuropatía Diabética. México, 2003. Editorial Dimsa. Págs. 160-210.
  2. Bayer (2005). Monografía reducida del producto Thioctacid. México.
  3. Complejo Hospitalario San Millán-San Pedro. Guía farrnacoterapéutica. España, 2003. Sexta Edición. Anexos 15-23. Recuperado el 26 de mayo de 2006 de http://www.hsanmillan.es/farma/guia2003/15al23.htm
  4. Dhacam S.R.L. Empresa Biotecnológica Argentina (2002). Innovaciones/Dhacam SRL/NO VIDMA no 5,6,7,8: Lipoico o ácido tióctico. Recuperado el 26 de mayo de 2006 de http://www.dhacam.com.ar/innovaciones2.asp?id=107
  5. Fharmanex. ¿Qué son los antioxidantes? Recuperado el 26 de mayo de 2006 de http://www.nuskin.com/eu/es/spanish/products/px/health-tip-06.shtml
  6. Healthnotes, Inc. (2004). Pharmacy Health/ Health guide: Ácido Alfa Lipoico. Recuperado el 26 de mayo de 2006 de http://www.fredmeyer.com/Es-Supp/Alpha_Lipoic_Acid.htm
  7. Instituto Químico Biológico. Nutriceútica: Acido tióctico. Recuperado el 26 de mayo de 2006 de http://www.iqb.es/nutriceutica/tioctico.htm
  8. Lassalle, G. III Curso de Farmacología del Músculo Liso Urinario & Genital Masculino. Terapia adyuvante en neuropatia cavernosa. Gangliosidos L-Arginina L-Carnitina Ácido Alfa-Lipoico. Recuperado el 26 de mayo de 2006 de http://www.uro.org.ar/curso2000/Entrega_6/lasalle/lasalle.html
  9. López, N. Monografía del ácido lipoico. Recuperado el 26 de mayo de 2006 de http://www.ultimate-stack.es/02republic/03articulos/suplement/lipoico/lipoico.htm
  10. López, N. Antioxidantes el secreto de la eterna juventud. Recuperado el 26 de mayo de 2006 de http://www.ultimate-stack.es/02republic/03articulos/antienvej/antioxi/antioxi.htm
  11. Venereo, J. (2002) Daño oxidativo, radicales libres y antioxidantes. Revista Cubana de Medicina Militar, No. 31, págs. 126-136. Recuperado el 26 de mayo de 2006 de http://www.bvs.sld.cu/revistas/mil/vol31_2_02/MIL09202.htm

Texto ganador del IV Premio Nacional de Periodismo para la Salud 2006, en la categoría de Artí■■■■ de fondo; publicado en la revista Diabetes Hoy, de la Federación Mexicana de Diabetes, en su edición de septiembre-octubre 2006.


#2


#3

Gracías, Iris, tiene algunos añitos, pero desde luego que sigue vigente.


#4

Muchas gracias, Iraxe, la idea es compartir todas esas experiencias que nos han dejado más que problemas, aprendizaje y conocimiento. Los errores del pasado, nos hacen ver la suerte del presente, sin embargo, en el ahora donde se deciden nuestras vidas, por lo tanto nada como vivir intensamente.

Y sí, recemos en silencio o con un grito, ¡que nuestros pensamientos coincidan en las alas de la esperanza!


#5

Román Ahuí:

Con este buen articulo me hiciste recordar esa famosa frase que dice Y SI LO HUBIERA ECHO ANTES
y en verdad mucha gente a veces se arrepiente el no haberlo echo antes,
te agradezco este buen articulo efren

gracias


#6

Hola amigos, la verdad es que yo no tengo diabetis. mi hermano la tiene, es tipo 2. el tiene 23 an’os. hace como 5 meses le empesaron a dar unos dolores horribles en sus pies, y pues le diagnosticaron unas medicinas que no le an servido para nada. vivimos en estados unidos, emos ido al cuarto de emergencias por lo menos 6 veces y los doctores nos dicen que no pueden hacer nada. mi hermano tiene neuropatia en los pies y me siento atrapado al no poder ayudarlo. ya no aguanta los dolores. aqui en estados unidos es muy dificil encontrar doctores buenos si no tienes aseguransa. yo la verdad ya estoy enfurecido de que en ningun lado nos den ningun tipo de respuesta. eh pensado mandarlo a mexico para ver si podemos encontrar un buen especialista. alguien sabe si en mexico hay centros buenos que se dediquen a tratar este tipo de enfermedad? por favor, qualquier sugerencia sera muy agradecida. gracias.


#7

Román…han sido las más completas, comprensibles y serias líneas que he leído sobre el ácido tióctico. Lo tomé los primeros meses como diabético y luego al preguntarles a los médicos me desilusionaron sobre su efectividad. No sabía que era un antioxidante tan bueno. Me gustó mucho que además, además, para compartirnosla, la bibliografía que utilizaste.
Saludos y un abrazo para un nuevo año lleno de plenitud para tí.
Ismael


#8

Felicitaciones Roman un excelente 20.
Ahora como andas tú de la neuro?
Un abrazo para ti.


#9

Gracias Ismael, por tus apreciaciones. Para mí fue una gran bendición haber encontrado ese producto. Como ya pude explicarlo mejoré sustancialmente. De vez en cuando suelo tomarlo, para ayudar a que no regresen las molestias.

Qué bueno que a ti también te funcionó. Algunos médicos ni lo conocen. Un enorme abrazo.


#10

De vez en cuando uno que otro piquetillo pero nada comparado a esos interminables dolores. Por eso cuando puedo tomo la dosis de mantenimiento.

Muy recomendable este medicamento.

Besote. Gracias por preguntar.


#11

Mi querido Román
Gracias por compartir este texto maravilloso. Muy merecido el premio.
¡Qué buena pluma y qué espléndida manera de compartir la experiencia!
Dime, ¿cómo has progresado con el famoso ácido tióctico?
Este texto además de la virtud de estar muy bien escrito resulta muy didáctico en relación a la neuropatía, que tiene tantos matices que resulta ser algo de lo más interesante.
Algo que también resulta interesante el la alianza terapéutica que has establecido con tu neurólogo.
Te felicito de todo corazón.


#12

Hola Román, después de leer tu articulo hablé con el medico internista tratante de mi mamá y vamos a reiniciar por tercera vez el uso del Thioctacid 600 HR (de Merck), el año pasado se intentó dos veces pero no lo toleró nada bien, ella tiene problemas gástricos y aunque consume diariamente Ogastro 30 mgs (Lanzoprazol), el Thioctacid le dió hasta nauseas, vómito, dolores de cabeza y le afectó bastante la gastritis. Esta vez lo vamos a comenzar en las noches 1 pastilla, media hora antes de las comidas, tengo Fe en que esta vez si lo tolerará bien y mejorará su dolores en las piernas.
Me encantó tu artí■■■■.
Saludos,


#13

Hola Román, estupendo artí■■■■; la manera en que relatas tu experiencia me hizo sentir que era yo; me ayudas a comprender los síntomas de mi padre, que en mi ignorancia los he atribuído a mala circulación debido al sedentarismo, sobre todo por su trabajo en oficina y su poca amistad al ejercicio. Gracias. Excelente aporte.


#14

Hola Román, muy buen tema, casi no se habla se la neuropatía diabetica ni de otras complicaciones que la diabetes trae, no se si es po miedo de pensar en ello o porque casi nadie la padece, cosa que no creo, porque después de 10 años de padecer la enfermedad casi el 70% la padecemos, la empresa Bayer es una de las que se preocupan mucho por la gente que padecemos diabetes, en lo personal yo he acudido a conferencias que dan sobre los temas que nos afectan, el sabado 20 voy a asistir a una conferencia sobre el calcio, ojala muchas empresas que se dedican a elaborar farmacos se preocuparan por hacer este tipo de eventos para informarmos de todo lo que nos puede ocurrir por una diabetes mal cuidada, un abrazo


#15

Esta bello… gracias por escribir algo tan lindo… como va tu tratamiento…??? como te haz sentido?


#16

Aquí en Córdoba Capital, en el hospital Rawson tratan a los diabéticos con el ácido Tióctico.
Pero quiero dejar también mi experiecia al respecto.
Hace tres años comencé con esos dolores que mencionas tú Román.
Eran insoportables. LLevo ya casi 40 años con Diabetes tipo 1 y quisiera contarles que me recetaron este medicamento. Comencé a tomarlo pero me inducía sueño y lo dejé. Avisé a mi diabetóloga sobre mi decisión.
Comencé a normalizar aún más mis perfiles glucémicos con correciones de insulina rápida, me hice hacer Reiky, fueron varias sesiones, estaba un poco mejor y me decidí a hacer actividad en el agua.
Desaparecieron por completo todos los dolores y mis hemoglobinas glucosiladas las he mantenido siempre con valores de 6 a 7.
Hoy mi neuropatía está controlada, sin medicación y creo que el hecho de realizar actividad de bajo impácto (en el agua) me ha ayudado a estabilizar y a controlar mi neuropatía, que se que existe por la cronicidad de tantos años con diabetes; pero gracias a lo que he contado no tengo dolores ni tampoco avanza.
Espero sirva a quienes comienzan con la neuropatía diabética y creen que está todo perdido.
Con medicamentos o sin (en mi caso) está controlada.
Un abrazo para todos y especialmente para ti Román.


#17

Hola:
la verdad escribo por mi padre sufre de neuropatia diabetica , hemos visitado bastantes medicos y le han recetado desde carbamazepina hasta el tramal y sin efecto, los dolores han seguido igual y no duerme en la noche ya que siente hormigueo y puntadas y ardor en la piel del pie, y buscando en internet encontre su pagina y lo que se menciona como un remedio acido tióctico o Thioctacid pero aca en chile al parecer no lo comercializan , la verdad estoy muy desesperada porque sus dolores del pie son tan fuerte que no que hacer. Pudieran ustedes orientarme algun medico o como puedo conseguir el acido tioctico. Debo decir que mi padre esta amputado sufre de diabetes tipo 2,

Atte
Soledad


#18

HOLA ROMAN, GRACIAS POR TU ARTICULO ES MUY INTERESANTE, ACTUALMENTE SUFRO DE NEUROPATIA DIABETICA, PRINCIPALMENTE EN MI PIERNA Y PIE IZQUIERDO, ME HICIERON UNA RESONANCIA PORQUE EL DOLOR NO ME DEJA NI CAMINAR, ME ESTAN TRATANDO CON NEURONTIN DE 600 CADA 12HORAS Y PROFENID DE 150MG PERO AUN ASI MANTENGO EL DOLOR ME HARAN UN BLOQUEO EN LA COLUMNA PORQ EL EXAMEN REPORTO DEGENERACION DISCAL Y UN PRINCIPIO DE HERNIA, TAMBIEN FUE RECOMENDADO LA PRACTICA DE LA NATACION COMO UNA OPCION DE AYUDA…


#19

Buenas noches…hace algunos meses les comentaba que se iba a reiniciar el tratamiento para mi madre con el Thioctacid 600 HR (por tercera vez), pues lástimosamente no funcionó.
El medicamento le incrementaba el problemá gástrico, y por lo tanto se tuvo que volver al Neurontin de 400 mgs 3 veces al día. Pero ella sigue quejandose del cosquilleo en las piernas e inestabilidad.
Espero que las otras personas que consumen el Thioctacid para controlar la Neuropatía si les funcione y no les dé efectos colaterales que resulten mas molestos que la misma neuropatia.
Un saludo para todos,
Mary


#20

Tengo una semana con el tratamiento del acido Tioctico y el dolor es sencillamente insoportable, pero por lo que leo aqui es normal, asi que pues aguantar, no queda de otra, pero por cuanto tiempo sera el dolor, ahora comparto que me han salido otros dolores , como por ejemplo los brazos y manos, esto es normal???

Saludos desde México


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