Rey, Príncipe y Mendigo


#1

Cada vez que mi esposa recibes una visita inesperada en nuestra casa, ella se disculpa por no tener la vivienda en orden. Sin embargo, hemos visitado familias amigas que cuidan de su casa de tal modo, que todo está en orden en cualquier momento. Y noto que en ellos no hay sentimientos de intranquilidad. De igual modo, nuestro cuerpo requiere una continua atención, ya que es muy fácil quebrantar las leyes de la salud.

El planeta tierra dentro de poco podría ser dividido en dos grupos: los que no comen porque no tienen nada que comer, y los que comemos de más, porque no sabemos qué y cómo comer saludablemente. Pero nunca es tarde, creo firmemente que hemos llegado al lugar adecuado.

Es de conocimiento que el cuerpo debe ser suplido diariamente con las proteínas, vitaminas, hidratos de carbonos (saludable para el diabético), sales minerales, grasas (saludables para el diabético) y la cantidad de agua que el cuerpo requiere para su normal funcionamiento. Cualquier error en el proceso alimentario (comer de más o de menos), tarde o temprano afectará el funcionamiento de sus órganos.

El cuerpo y la mente no son dos secciones separadas de un todo; en realidad “son un todo”. Somos seres indivisibles, pero por motivo de estudio hacemos separaciones de cuerpo, mente y espíritu. Existe una relación muy íntima entre cuerpo, mente y espíritu. Cuando una está afectada, el otro simpatiza con ella.

“Mente sana en cuerpo sano”. Muchas enfermedades son el resultado de la depresión mental. Las penas, la ansiedad, el descontento, el remordimiento, sentimiento de culpabilidad y vergüenza, y desconfianza - por mencionar algunas – menoscaban las fuerzas vitales, llevan al decaimiento y aun a la muerte. Cualquier cosa que disminuya a la fuerza física, debilita la mente y la vuelve menos capaz de discernir entre lo bueno y lo malo.

Mi problema es que tengo conocimiento, lo que me falta es acción. Durante toda mi vida me enseñaron reglas, pero le dí más gusto a mi paladar. Parafraseando a Blas Pascal, diría hoy “mi estómago tiene razones, que la razón no entiende”. ¡Espero que mi diabetes me haga entrar en razón!

Dicen que el sabio aprende en cabeza de sabios. Si esta sentencia es real, adjunto “Las Siete reglas para la buena nutrición”.

  1. Disminuya el consumo de grasas y colesterol.
  2. Disminuya el consumo de carne roja.
  3. Reduzca el consumo de azúcar.
  4. Reduzca el consumo de sal.
  5. Aumente el consumo de frutas, verduras y granos integrales.
  6. Disciplínese para comer como rey, almorzar como príncipe y
    comer como un mendigo”.
  7. Haga de cada comida un momento de paz y mastique
    lentamente. El cerebro tarda unos 20 minutos en “asimilar” la
    comida.

Tengo una buena razón para alimentarme como “un rey, almorzar como príncipe y cenar como un mendigo”. Hoy estoy aquí en EsTudiabetes.org., para gozar de una mejor salud y disfrutar de una mejor calidad de vida.

Celebraré con mesura, moderación y prudencia esta Navidad y no cederé a la gula. Esta es la decisión de un diabético comprometido. ¿Y cuál es la tuya?

Luis L. Gavin


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