Soy latino


#1

VEN AQUI Y CUENTAME, YO QUIERO SABER DE TI, HABLAME DE TU PAIS, VEN AMIGO CUENTAME, TE DESEO CONOCER, MI AMISTAD TE OFREZCO HOY VEN VAMOS A COMPARTIR ILUCIONES CON AMOR YO TENGO CONFIANZA EN TÍ, SOY LATINO IGUAL QUE TU, ME INTERESA LO QUE SIENTES, PUES ES ALGO DIFERENTE, SER LATINO SABES TÚ, TEN CONFIANZA PIENSA EN MI, SI PRESISAS DE UNA MANO, YA LO SABES SOY TU HERMANO, TAN LATINO COMO TÚ.


#2

Hola Jorge Alberto: Te felicito por este tema que mas comenzado. MUY BUENO.
La palabra LATINO encierra muchos significados; pero una cosa es lo que quiere decir y otra cosa es EL SENTIR.

Ser latino es llear ritmo en el cuerpo, pasión por la tierra que nos vió nacer y amor por las tradiciones.

Ser Latino es: Diversidad de banderas, de comida y de acentos. Desde México hasta La Patagonia, el orgullo por las tradiciones, la riqueza cultural y la importancia y el respeto por la familia es algo que siempre nos unirá.

Como siempre un abrazote.


#3

Hola Jorge. Yo también te felicito por el tema que nos has traído.
Estoy seguro que algunos de mis compatriotas se enojarán conmigo por lo que voy a expresar. Pero es la verdad. Lo he palpado. Lo he sentido. Lo he vivido.
Este año cumplo 60. Te puedo asegurar que durante más de 16 años (desde que comencé la escuela) trataron de inculcarme que nosotros (los argentinos) no eramos latinos. Nosotros eramos un país con raíces europeas. Sin la mezcla con los nativos (ahora son los originarios). Nos vanagloriábamos de no tener “negros” en nuestra sangre (lo que no decían es que los habían eliminado a un peso la oreja del nativo muerto). Y el General que lo hizo es un prócer de nuestra patria y su rostro está en nuestro papel moneda de mayor valor. Éramos los más europeos de los americanos. Buenos Aires era mejor que París. Nuestros terratenientes viajaban a Francia con vacas en los barcos para tener leche fresca en el viaje. Traían los materiales y los obreros de Europa para construir sus palacios. Y luego los fuimos derribando para construir torres en burda imitación de los rascacielos yanquis. Y luego llamamos “cabecitas negras” a los obreros que tuvieron su época de gloria en la década del 40 y principos de los 50 y pudieron tener su casita, enviar a sus hijos a la escuela y, algunos, hasta se compraron su bicicleta a motor o su motoneta italiana. Y sus hijos tuvieron su guardapolvo blanco para ir a la escuela pública, y las mujeres tuvieron su máquina de coser para hacer la ropa para toda la familia.
Y llamamos subversivos a los jóvenes estudiantes que comenzaron la lucha por la unidad latinoamericana y cerramos las facultades de humanidades y las carreras de sociología, filosofía, antropología, ciencias políticas, etc.
Y no le queríamos vender nada a los “pobres de latinoamérica” porque nos querían pagar con yerba o bananas o naranjas.
Y nos enojábamos con la “Tri Lateral” porque nos había asignado el papel de país productor agrícola y ganadero. !!!A nosotros!!!. Cuna de la civilización occidental y cristiana en América del Sur !!!

Bueno…basta porque me embalo y, como dije antes, mis compatriotas se pueden enojar conmigo.
Como dice María:…otra cosa es El SENTIR.

Un gran abrazo desde mi corazón que está con el tuyo


#4

Que bárbaro Roberto, me impresionaste con lo que nos cuentas. Nunca imaginé todo eso que dices, pero en fín cada país tiene su secretito ¿no lo crees?.


#5

SOY LATINA …SOY VENEZOLANA Y ME GUSTARIA HABLARTE DE MI PAIS QUE AFORTUNADAMENTE TENEMOS LAGO,MAR,MONTAÑA,FRIO,CALOR Y TODO LO QUE PUEDAS INMAGINAR…TE AYUDARE A VISITARLO VIRTUALMENTE.CON CARIÑO


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