Tengo diabetes,,,,,y ahora que hago?


#1

Recibir la noticia de que se tiene Diabetes es una de las experiencias más drásticas para cualquier persona, es el momento en que uno se pregunta ¿Por qué a mí?, momento de aturdimiento, de depresión, tristeza, confusión, estos factores no solo son impactantes para la persona que se sabe vivirá el resto de su vida con la Diabetes.

También es un golpe familiar donde cada integrante se pregunta y vive esta experiencia de acuerdo a sus propio estilo personal, sus sentimientos hacia al ahora miembro recién diagnosticado, su apoyo social, moral, la economía, la información que se tiene de la enfermedad entro tantos otros factores, la familia se desorganiza, no sabe qué hacer, no sabe con certeza que vendrá, se pregunta si existirá una cura, un milagro… se recuerdan los casos de personas conocidas que perdieron un pie, la visión o la vida por complicaciones de la Diabetes.

Cada individuo responde de manera diferente al Diagnostico, sin embargo en la mayoría sea adulto con diabetes o familiar existe el fantasma de la muerte, de la perdida, de que algo muy valioso no volverá, así como también la posibilidad de buscar entre todos los lugares, personas conocidas y desconocidas una posible cura.

Según estudios en la materia se pueden separar diferentes etapas por las que la familia o persona con reciente diagnostico de diabetes pasara, por ejemplo KÜBLER-ROSS habla de 5 etapas:

Negación. Lo primero que piensas es “esto no me puede estar sucediendo a mí”. Cuando las personas que rodean al paciente también niegan la realidad, y entonces buscan otra opinión médica, del curandero, visitan otro laboratorio, la personas y la familia se resisten a aceptar que lo que está sucediendo es verdad, el riesgo en esta etapa al no aceptar el diagnostico es pasar por alto el tratamiento sea oral o con insulina, buscar una cura milagrosa que propicie malos manejos de la enfermedad con el posible riesgo de que la persona empeore o muera por falta de atención oportuna y eficaz.

Es frecuente el sentirse solo y aislado, como si nadie fuera capaz de comprender lo que está sucediendo, es un impacto emocional tanto los padres, esposa, esposo o familiares, como la persona que recibe el diagnostico

Ira. La pregunta: “¿Por qué yo?”, resuena, momentos de dolor con grandes matices de enojo, la expresión de este sentimiento puede variar, algunas personas muestran llanto y expresión verbal de su rabia y otras por lo contrario se envuelven en la depresión.

Las emociones de rabia y enojo, son producto de la sensación de desamparo y frustración, las respuestas emocionales ante la posibilidad de medicación oral o en inyecciones, cambios en la alimentación y el estilo de vida, son de rechazo,

En este periodo la persona no está en condiciones de tomar decisiones importantes, ya que el aturdimiento y confusión no son propicias.
Muy frecuentemente los profesionales de atención a la diabetes como Endocrinólogos, Médicos internistas, Pediatras o Enfermeras, bombardean con información al Paciente, a los padres o familiares de este, pasando por alto la necesidad de expresar de la familia y el Paciente experimentan, la información en esta etapa será difícil de asimilar, es importante proporcionar las habilidades e información necesarias de acuerdo al esquema de tratamiento y dejar para después un entrenamiento más profundo de automanejo en caso de los adultos y si se observa necesario enviar al paciente y/o familiar a atención psicológica que permita un espacio de contención.

Negociación. El próximo paso puede ser: “Si, me está ocurriendo a mí, pero “. El pero es una tentativa de negociar es decir aceptan parcialmente el diagnostico e internamente hacen una acuerdo (en ocasiones este acuerdo es con una divinidad), aceptan algunas recomendaciones de autocuidado y medicación pero con condiciones.

Depresión. Se vive con una profunda tristeza, donde es común “no puedo creer que me este sucediendo a mí”, plagada de pensamientos repetitivos que dificultan el llevar a cabo actividades cotidianas como de disfrutar de acciones que antes resultaban placenteras o la convivencia con otras personas. Es común el llanto constante.

Aceptación. Se generan nuevas ideas y formas de vivir con la nueva condición de vida, existe un mayor optimismo con mayor disposición a enfrentar los nuevos retos para la familia y para el paciente que vive con diabetes, en esta etapa será más sencillo el recibir información y entrenamiento para el manejo de la enfermedad, los medicamentos, el ejercicio, y todo el desarrollo de habilidades necesarias para el manejo y control de la enfermedad.

EL transcurrir por estas etapas es de tiempo variable entre las personas y entre las familias, puede durar semanas o mucho más tiempo, es importante que el médico sea sensible al reconocer el impacto emocional en su Paciente con reciente diagnostico como en los familiares o padres, es muy útil acudir con un profesional de la salud mental, con un educador en diabetes entrenado en aspectos emocionales, que ayude a generar conocimientos y habilidades para el manejo de la enfermedad, a mayor información menos temor, ya que el sentimiento de desamparo se reduce.

El acudir a grupos de contención con personas que comparten la misma condición de vida, o el incorporarse a redes sociales en internet ayudara al desahogo, y el desarrollo de emociones de pertenencia.

Hay que recordar que no se está solo en esta experiencia, a pesar de que los sentimientos de soledad y desamparo se agudicen, y que el transcurrir de una etapa a otra hasta finalmente llegar a la aceptación, permitirán recobrar nuevamente el control de la enfermedad, la dinámica familiar, la vida en pareja, laboral, social, etc.

Irais Rangel, PSICOLOGA, EDUCADORA EN DIABETES CERTIFICADA


#2

Comparto este video de una de nuestras entrevistas justamente donde platicamos las aportaciones grandiosas de Kübler-Ross :slight_smile:

http://www.estudiabetes.org/video/duelo-y-aceptacion-tras-el-diagnostico-de-diabetes/


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