Terapia combinada


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Dependiendo de la evolución del paciente y de la forma en que lleva el control de la glucosa, el médico elige un medicamento. En ocasiones un solo fármaco no funciona, de ahí la importancia de combinar varios.
Para controlar la Diabetes tipo 2 existen diversos fármacos que actúan bajando los niveles de glucosa en sangre o ayudando al páncreas en la producción de insulina.

En la mayoría de lo casos, el médico no receta un solo fármaco, sino que busca combinar varios para lograr un control eficaz.

Algunas de las combinaciones son:

Sulfonilurea - metformina. Son los medicamentos que se recetan con mayor frecuencia. Constituyen la base del tratamiento de la Diabetes tipo 2. La combinación de estas dos sustancias es la más estudiada hasta el momento, pues se ha descubierto que ambos funcionan mejor en combinación, que solos. Con ello, es posible disminuir el azúcar en ayunas hasta 70 mg/dl, y la hemoglobina glucosilada en 2%.

Sulfonilurea e inhibidor de la alfa-glucosidasa. Son eficaces cuando se presenta una elevación de azúcar en la sangre después de tomar los alimentos. Pueden presentarse efectos secundarios, entre los que destacan el cólico abdominal, gases y diarrea.

Metformina e inhibidor de la alfa-glucosidasa. La metformina puede ser descrita para personas con sobrepeso. Los médicos recomiendan esta dosis para disminuir el azúcar después de los alimentos. Es posible que surjan efectos secundarios, sobre todo, gastrointestinales.

Sulfonilurea y tiazolidinediona. Por lo general esta combinación se da sólo si la sulfonilurea no actúa eficazmente por sí sola o cuando la persona con diabetes tiene, además, sobrepeso u obesidad. No obstante, esta mezcla posibilita el riesgo de hipoglucemia ya que las tiazolidinedionas provocan una respuesta óptima del cuerpo para la utilización de insulina, la cual es estimulada por las sulfonilureas.

Metformina y tiazolidinediona. Su efectividad es mayor en combinación que separada.

Medicamentos orales e insulina. La mezcla entre estas dos sustancias es mucho más eficaz, lo cual puede garantizar el buen control de la glucemina. El medicamento actúa disminuyendo los requerimientos diarios de insulina y además, ayuda a limitar el aumento de peso relacionado con el tratamiento de insulina.

Sulfonilurea e insulina. Hace tiempo, si los niveles de azúcar no se podían controlar con sulfonilurea, se detenía el tratamiento para dar paso a la insulina. Hoy en día las dos sustancias surten mayor eficacia si se combinan, pues mejoran la circulación de la insulina en diferentes partes del organismo.

Metformina e insulina. La insulina mejora el control de la glucosa en sangre, mientras que la metformina estimula al hígado a volverse más sensible a la insulina, haciendo mejor uso de ella. Con el uso de ambos tratamientos se puede llegar a bajar de peso, por lo que puede ser una gran opción para Pacientes con sobrepeso.

Tiazolidinediona e insulina. La tiazolidinediona disminuye la cantidad de insulina que se requiere para controlar la Diabetes, sin embargo esta combinación provoca hipoglucemina, por lo que los pacientes que la usan deben estar automonitoreándose constantemente.

Recuerda que debe ser tu médico quien prescriba cualquier medicamento.


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