Testimonio de un paciente con Hiperglicemia


#1

Es natural que ante el diagnóstico de enfermedad como la diabetes DM1 la primera reacción del afectado sea de negación e ira y piense “por qué a mí”, pues se trata de una situación muy dolorosa y traumatizante, por lo tanto el paciente debe ser tratado en forma holística, bio-psi-espiritual.

Cuando una persona le diagnostican que tienen una enfermedad progresiva, incurable y de consecuencias fatales, y aunque le digan que es controlable, se produce un impacto terrible. La primera reacción es “no puede ser, debe haber algún error, necesito una segunda opinión”. Luego vendrá una terrible depresión, el paciente, se enojara consigo mismo, con las personas que le rodean con Dios y el Universo. Las emociones afectadas producen una desarmonía, y pueden generar una cadena compleja de conducta. No hay recuperación de esta persona hasta que acepte que tiene que forzosamente hacer un cambio de 180 grados en su manera de pensar y que debe comenzar un nuevo estilo de vida.

Más o menos así fue como me lo contó María. “Yo no tenía ni una onza de esperanza, ya estaba preparada mentalmente y había aceptado morirme”. Es por eso que hoy les quiero contar la historia de esta amiga que pasó por estas etapas y mucho más que omitiré por falta de espacio, sólo relataré de algunos de los detalles.

Era el inicio de Mayo del 2004 cuando la temperatura comienza a elevarse 25ºC ó 77ºF y comienza las lluvias. Maria tomó sus vacaciones acompañada de su amiga, el clima era propicio para conocer los bellos paisajes de tierra natal. Mientras estaba de viaje una noche Maria comenzó a sudar y sudar de tal manera que tuvo que cambiar el pijama. Apartir de esa experiencia las señales y los síntomas fueron progresando. Herpes en la boca, pérdida drástica de peso, una sed interminable, perdida del apetito y lo más terrible, ya no podía distinguir las letras pues la veía doble.

Los días eran interminables, al despertar cada mañana nuevos síntomas aparecían. Uno de ellos era algo espantoso, correr y encontrar a la brevedad posible un servicio higiénico pues estaba orinando a cada hora. Recuerdo que mi garganta era un nudo, me costaba tragar y cuando podía ingerir algunos alimentos los vomitaba enseguida, como olvidar esos dos interminable días de vomitar y vomitar.

Finalmente tuve que ser internada en un hospital. El diagnóstico lamentablemente no fue el correcto, dijeron que “solo era un virus” aunque mi examen de sangre glicemia era alta, me dieron algunos medicamentos y juntos con ellos el alta. Mi condición no cambio así que solo pude estar dos días en casa y nuevamente a emergencia, pero esta vez a una clínica particular.

Estaba completamente deshidratada, rápidamente me colocaron suero intravenoso, me hicieron análisis de orina y sangre; tenía hiperglicemia estaba en 1.000, luego a 800 y así paso a paso comenzó mi recuperación.

Mientras estaba hospitalizada hubo un desfile de profesionales de la salud, endocrinólogos, nutricionistas, enfermeras, psicólogos. y otros tantos profesionales de la salud. Finalmente un doctor medio mi diagnóstico: DM1. Cómo olvidar esa fecha Junio 11 del 2004, mi hiperglicemia ahora estaba en 800, pude comer e ir al baño, una semana en la clínica hasta ubicar la clase de insulina. Yo me inyecto, llevo una dieta y hago ejercicios de acuerdo a las indicaciones de mi médico. endocrinólogo.

“Cuidar más allá de curar”. Es tan necesario ocuparse del nivel emocional y espiritual del paciente. Si necesitas un consejo, si necesitas ayuda, si quieres compartir tus problemas con los demás escríbeme. Mi personaje de la historia es Maria Rizza y yo soy Luis L. Gavin y sus dulces “garabatos”.


#2

Gracias por colocar mi caso en tu block , q dios te bendiga .Un fuerte abrzao y un beso de mi parte.


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