Trabajo en equipo: mitos de insulina


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Leo por diferentes sitios de nuestra comunidad mitos sobre insulina. ¿Qué dicen si los anotamos en este post y hacemos un documento que podamos utilizar todos cuando alguien nos pregunte?

Aquí les dejo algunos esperando que hagan su aportación. Ayudémos a educarnos entre todos :smile:

Mito: LA INSULINA SÓLO LA RECETAN CUANDO YA ESTOY MUY GRAVE. Este es un mito muy común. Mucha gente cree que el médico le prescribe insulina sólo a las personas cuya diabetes está muy grave o en las “últimas”. La verdadera historia es que la insulina puede utilizarse desde el inicio en el tratamiento para la diabetes tipo 2. De hecho, la Secretaría de Salud ha hecho gran hincapié en la “insulinización temprana” en pacientes con este padecimiento. Gracias a numerosos estudios, hoy en día sabemos que la insulina es el medicamento que ayudará de mejor forma a controlar los niveles de glucosa en sangre y por lo tanto ayudará a evitar complicaciones. Generalmente, los médicos primero intentan normalizar los niveles de glucosa en sangre con cambios en el estilo de vida y medicamentos orales. Cuando estas estrategias no son suficientes es cuando se agrega la insulina pero NO porque ya no haya salida sino para mejorar el control del paciente y ayudarle a tener una excelente calidad de vida. En las personas con diabetes tipo 1 la historia es muy distinta. La insulina es el medicamento que podrá mantenerlos con vida. Dejar de aplicar insulina a una persona con diabetes tipo 1 tiene consecuencias desastrozas y lleva sin lugar a dudas a la muerte.

Mito: LA INSULINA PUEDE OCASIONAR CEGUERA. Seguramente por ahí has escuchado que “el pariente o vecino de alguien quedo ciego por utilizar insulina”. Este mito también es muy común. La diabetes tipo 2 es un padecimiento que puede presentarse poco a poco y sin hacer gran ruido. Pueden pasar varios años sin que la persona que tiene diabetes se entere de que ahora vive con este padecimiento. Por eso es que se le conoce también como un padecimiento “silencioso”. Muchas personas, al no saber que tienen niveles muy altos de glucosa comienzan a presentar complicaciones en ojos, nervios y extremidades. Cuando consultan al médico, estas personas ya han tenido diabetes durante muchos años y no han recibido tratamiento alguno. Al iniciar con una terapia con insulina el control mejora pero sin duda comenzarán a hacerse visibles esas complicaciones que no se habían detectado. El buen control de la glucosa en sangre detiene o previene la presentación de las complicaciones. Al agregar insulina al tratamiento, se puede mejorar el control de forma tal que se presente el menor número posible de complicaciones.

Mito: LA INSULINA HUMANA PROVIENE DE CADÁVERES. A ver, veamos. Seguramente sería muy complicado extraer insulina de una persona que ya ha fallecido para luego procesarla, envasarla y venderla…¿cierto?. La insulina humana se conoce así porque es una “réplica” de la insulina creada por el mismo cuerpo. Esta insulina se obtiene a través de bacterias y levaduras que son sometidas a procesos químicos especializados e ingeniería genética. Pero aún si la insulina proviniera de alguien que ya no vive entre nosotros y pudiéramos utilizarla sería algo muy útil. Piensa en la donación de órganos. Seguro sería algo parecido.

Mito: LA INSULINA ES UNA SUSTANCIA ADICTIVA. Tampoco es cierto. La insulina simplemente ayudará a que muchas personas eviten complicaciones y puedan tener una vida “normal”. La insulina no ocasiona adicción de ninguna forma.
Primero, debes recordar que las personas que NO viven con diabetes producen su propia insulina. El páncreas saludable produce cantidades variables de insulina para cubrir las elevaciones normales de glucosa durante el día (ocasionadas por los alimentos, el estrés y otros).
Hay que recordar que la aplicación de insulina, así como la toma de muchos otros medicamentos, debe seguir un plan, es decir, un horario y una cantidad determinado por el médico. Para algunas personas con diabetes tipo 2, la insulina es un tratamiento temporal, por ejemplo, pueden necesitarla únicamente cuando son diagnosticados o cuando están en el hospital. La insulina reduce los niveles muy altos de glucosa en sangre. Una vez que los niveles de glucosa en sangre de una persona están bajo control, es posible reducir la dosis o incluso eliminar la insulina del tratamiento. Perder peso también puede ayudar a reducir la necesidad de insulina del organismo.

MITO: TENDRÉ MUCHOS EPISODIOS DE HIPOGLUCEMIA (NIVELES BAJOS DE GLUCOSA EN SANGRE) SI UTILIZO INSULINA. Bueno, recuerda que el objetivo de la terapia intensiva con insulina es ayudarte a normalizar tus niveles de glucosa en sangre. Para conseguir este objetivo es importante que lleves un buen registro de estos niveles para que poco a poco ajustes la dosis para satisfacer tus requerimientos personales. El exceso de insulina puede llevarte a una hipoglucemia pero si te acercas a tu equipo de profesionales al cuidado de la salud para analizar tus tendencias de glucosa en sangre, podrás tener una dosis adecuada para tu estilo de vida.


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