Vegetalina y margarina


#1


Hola a todos, sigo con las dudas… como ya les comenté mi papá está con valores de glucemia y de colesterol un poco elevados. Les paso los valores que la médica le marcó como anormales:

Glucemia: 133mg
Hemoglobina Glicosilada: 6.8
Colesterol (hepatograma): 224
Colesterol LDL: 160

En orina le salió: C. Cetánicos: vestigios
Proteínas: vestigios.

Quería consultarles si me recomiendan que coma margarina para reemplazar la manteca y si puedo usar vegetalina en algunas comidas en lugar de aceite.

Muchísimas gracias!





#2

Hola Elizabeth, mira amiga lee la etiqueta, si figuran: Grasas Trans y grasas saturadas fijate en el archivo “Comer sano con diabetes que existe un informe de lo aceptado para ser saludable en el etiquetado de alimentos”.
De todas formas mi consejo es que busques un queso untable descremado y le des sabor tu misma con hierbas o con edulcorantes segun sedees sea salado o dulce. También vienen con sabor y descremados en el mercado.
El queso descremado light (bajo en grasas) es más aconsejable que la manteca o la margarina que te aportan más grasas y calorías.
Un abrazo.


#3

Gracias :slight_smile:


#4

De nada Eli.
Un abrazo para ti.


#5

Elizabeth :

Con perdon de sandra

elizabeth, te recomiendo que en lugar de margarina uses mantequilla.

Por dos razones:

una que los productos refinados como la margarina tienden a elevar los trigliceridos y como segundo la mantequilla contiene un acido llamado butirico, que actua como agente de limpieza en tu sangre evitando el alza del colesterol en sangre.

y DEFINITIVAMENTE NADA DE MANTECA

Gracias


#6

Hola Luis, ¿Tú podrías colocar la composición química del producto del que hablas? No tengo la última palabra pero te pondré el porque aconsejo esto a Eli:

Mantequilla o margarina?.. Mejor ninguna

La batalla culinaria entre la mantequilla y la margarina ha rugido durante décadas, pero, al parecer, por motivos equivocados. Ahora sabemos que los ácidos grasos parcialmente hidrogenados de la margarina y muchos alimentos procesados son perjudiciales para la salud; de hecho, son más perjudiciales que las grasas saturadas de la mantequilla.
Esto no significa que la mantequilla sea más sana, pero sí que los consumidores deben prestar mucha más atención al contenido en grasas de todos los alimentos que consuman, tanto en casa como en restaurantes. El proceso utilizado habitualmente para convertir el aceite vegetal líquido en una grasa con la consistencia de la mantequilla, las cualidades de horneado de la manteca y un largo periodo de conservación forma los ácidos grasos trans, que habría que evitar en las comidas y los aperitivos.

Gramo a gramo, las grasas trans, como se las denomina comúnmente, son más peligrosas para el corazón que las grasas saturadas que perjudican las arterias. Al igual que las grasas saturadas, hacen aumentar el colesterol malo o LDL, que puede quedar pegado a las arterias; pero, a diferencia de las grasas saturadas, también reducen el colesterol bueno o HDL, que elimina estos depósitos nocivos.

La mantequilla no es una opción saludable para el corazón, porque sus grasas saturadas superan con creces las grasas trans de las margarinas. Además, la mantequilla contiene colesterol, lo cual puede incrementar las concentraciones sanguíneas de colesterol en algunas personas; la margarina, que está hecha con ingredientes vegetales, no contiene colesterol.

En EE UU, la buena noticia es que una resolución de la Agencia de Medicamentos y Alimentos (Food and Drug Administration o FDA) que entró en vigor en enero exige a las empresas alimentarias que especifiquen la cantidad de grasas trans en la etiqueta nutricional de cada envase. En consecuencia, la mayoría de las empresas han cambiado las grasas que utilizan para poder poner “no contiene grasas trans” en el etiquetaje.

La mala noticia es que algunas sustituciones -aceites tropicales como el de palma, palmiste y coco- están reintroduciendo más grasas saturadas perjudiciales para el corazón y provocando una devastación medioambiental en algunos países en los que crecen palmeras y cocoteros. Además, los consumidores que utilizan la proclama de “no contiene grasas trans” como guía para comprar pueden acabar adquiriendo lo que los nutricionistas denominan comida basura. Y la resolución de la FDA no atañe a alimentos vendidos en restaurantes, panaderías, establecimientos de comida para llevar y otros, en los que unos consumidores confiados podrían estar haciendo acopio de grasas trans nocivas.

Esta situación incitó al Departamento de Salud e Higiene Mental de Nueva York a pedir en marzo a los 20.000 restaurantes y los 14.000 proveedores de comida de la ciudad que eliminaran los aceites parcialmente hidrogenados de las cocinas y ofrecieran artículos y alimentos sin ácidos transgrasos industriales.

Las preocupaciones sanitarias sobre las grasas trans van mucho más allá de los efectos en el colesterol en sangre. En un artí■■■■ publicado en la edición de junio de The Journal of the American Dietetic Association, unos investigadores dirigidos por Katherine M. Phillips, una bioquímica del Virginia Polytechnic Institute, evaluaban lo que se conoce sobre las grasas trans y sus alternativas. La denominación trans hace referencia a la configuración bioquímica de la molécula de grasa. Los ácidos grasos poliinsaturados naturales de los aceites vegetales tienen una estructura cis: los átomos de hidrógeno de cada doble enlace están al mismo lado. Pero los procesos utilizados en la hidrogenación parcial tienen como resultado algunos dobles enlaces con una configuración trans: átomos de hidrógeno en lados opuestos de cada doble enlace. Resulta que este pequeño cambio bioquímico tiene unos efectos potencialmente devastadores para la salud. Además de aumentar el colesterol malo (sobre todo las pequeñas partículas de LDL que se pegan a los vasos sanguíneos) y reducir el colesterol bueno, los ácidos grasos trans incrementan los triglicéridos, lo cual multiplica el riesgo cardiovascular.

Pero eso no es todo. Los ácidos grasos trans, comparados con las grasas insaturadas cis, también aumentan las cpncentraciones sanguíneas de sustancias como la proteína C-reactiva, que son indicadores de una inflamación en todo el cuerpo y de disfunción celular, también vinculadas a cardiopatías y afecciones de los vasos sanguíneos. Las grasas trans pueden interferir en el metabolismo de los ácidos grasos esenciales, la síntesis de los ácidos grasos omega 3, que son saludables, y el equilibrio de prostaglandinas, alterando la protección contra los coágulos de sangre. Y un consumo elevado de grasas trans puede provocar resistencia a la insulina, un indicador de la diabetes de tipo 2.

En un reciente artí■■■■ de Dariush Mozaffarian en The New England Journal of Medicine, sobre la relación entre las grasas trans y la cardiopatía, incluso unas concentraciones bajas de grasas trans en la dieta -sólo entre un 1% y un 2% de las calorías diarias- estaban vinculadas con un incremento considerable del riesgo de cardiopatía. En estudios realizados con 140.000 individuos, un consumo del 2% de calorías en forma de ácidos grasas trans provocó un aumento del 23% de las cardiopatías.

En 1983, el estadounidense medio consumía ocho gramos de grasas trans al día (el 3,6% de una dieta de 2.000 calorías), de los que el 85% provenían de alimentos que contienen aceites parcialmente hidrogenados, y el resto de grasas trans presentes de forma natural en la carne y los productos lácteos.

Los bajos niveles de grasas trans en la carne y los lácteos son el resultado de la hidrogenación realizada por los microbios en el intestino de los animales rumiantes (vacas, ovejas y cabras). Además, se forman pequeñas cantidades de grasas trans cuando se refinan los aceites vegetales a altas temperaturas.

Según un cálculo más reciente basado en datos de la FDA de mediados de la década de 1990, el consumo de grasas trans entre adultos en EE UU es de 5,8 gramos al día. El principal aporte de estas grasas proviene de los pasteles y productos relacionados (23,8%), seguidos de la margarina (16,5%), las galletas dulces y saladas (9,8%), las patatas fritas (8,3%), las patatas y los aperitivos (4,8%) y las mantequillas caseras (4,3%).

McDonald’s empieza a rectificar

En Dinamarca, donde hay un límite legal de grasas trans industriales en los alimentos (menos de un 2%), McDonald’s consigue servir comidas sin estas grasas nocivas. ¿Por qué no es posible en otros países? Dinamarca ha demostrado que suprimir los aceites vegetales parcialmente hidrogenados de la comida en establecimientos y restaurantes no provoca una pérdida de sabor, disponibilidad o calidad, ni un incremento en el coste o en el consumo de grasas saturadas.

El único modo de saber si un contenido cero realmente significa cero es comprobar la lista de ingredientes. Si el aceite parcialmente hidrogenado es un ingrediente, hay grasas trans en la comida. (Los aceites totalmente hidrogenados, que sólo figuran como “hidrogenados”, no contienen grasas trans, sino que estas grasas son saturadas).

Asimismo, la lista de grasas trans sólo es significativa si los consumidores leen la etiqueta y seleccionan alimentos que no incluyan grasas trans ni aceites parcialmente hidrogenados.

Si los consumidores quieren evitar grasas trans cuando coman fuera de casa o compren comida para llevar, deberán preguntar cómo se ha preparado el plato. Deben preguntar qué grasas para cocinar se han empleado, incluidos los aceites utilizados para los aliños para ensalada.

Los autores del reciente artí■■■■ publicado en The New England Journal dicen que para prevenir efectos adversos para la salud es necesario “evitar por completo o casi por completo las grasas trans de producción industrial”.

Para proteger la salud cardiaca, también convendría evitar los alimentos preparados con aceites tropicales (palma, palmiste y coco), que contienen ácidos grasos saturados. Las margarinas blandas y líquidas contienen pocos o ningún ácido graso. Y los fabricantes estadounidenses están trabajando duro para desarrollar métodos alternativos para producir aceites vegetales con una conservación estable, que deberían salir a la venta en el próximo año, aproximadamente.

La nueva norma del etiquetaje de los alimentos en EE UU exime a los productos con menos de 0,5 gramos de ácidos grasos trans por ración, que pueden indicar una cantidad de cero por ración. Pero si alguien come, por ejemplo, cuatro raciones de esa comida en lugar de una, como hacen muchos, la cantidad de grasas trans consumidas puede tener un efecto significativo.

http://webs.ono.com/barzana/Nutricion/Mantequilla-margarina.html

Puedes que tengas razón solo que me gustarñia saber la composición química de ese producto ya que entre el queso untable descremado y una mantequilla creo existe la diferencia de calorías y nutrientes: el queso aporta más proteínas y menos calorías y la mantequilla; aporta más calorías (no se la composición química del producto del cuál te refieres).

En Argentina se la industria alimentaria ha creado una:

Margarinas con fitoestanoles

Recientemente apareció en el mercado argentino la primera margarina con fitoestanoles.

Tiene el mismo sabor que cualquier margarina, puede consumirse en igual cantidad y de la misma manera y es sumamente versátil. Además de poseer un alto contenido de esteroles vegetales, incluye avances recientes en el área de las ciencias de la nutrición, es rica en los saludables ácidos grasos poliinsaturados y baja en ácidos grasos saturados.

Este nuevo producto es libre de ácidos grasos trans, es decir, no contiene aceites hidrogenados, por lo que esta margarina es un alimento funcional con los más avanzados criterios nutricionales.

Para los que no desean subir de peso, contiene un 50% menos de calorías que las margarinas y mantecas tradicionales.

Publicación: Manual Farmacéutico Nº497 (01/10/2001) ARGENTINA

Pero entre el costo y los beneficios de un queso untable y de esta margarina me quedo con el queso por su contenido en proteinas y su menor costo.

Un abrazo.


#7

ACIDO BUTIRICO

http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81cido_but%C3%ADrico


#8

Sandra:

Solo para aclarar no me vayas a mal entender no comente que lo que recomiendas esta mal recomendado
solo quise poner mi opinion.

y como referencia en casi todos los libros del DR ATKITS sale esta recomendacion


#9

Elizabeth:

Aca esta un articulo que realize sobre la mantequilla y margarina

PICALE AQUI


#10

Ok Luis estamos de acuerdo, recuerdo este post. Pero definitivamente recomiendo el queso. Si no hay exceso de peso viene bien tu recomendación, pero si existe creo que es mejor el queso descremado. Un abrazo amigo.
Y no te preocupes todos aprendemos algo y cada día salen nuevas investigaciones y controversias para eso estamos.
Un abrazo Luisito.


#11

Gracias a los dos por toda la información. Hace unos días se me dió por fijarme la diferencia entre la manteca y la margarina que tengo en la heladera mirando el cuadro de información nutricional de cada uno de ellos y comparándolos, me sorprendí cuando no encontré casi diferencias :S. La margarina que estoy usando indica que es libre de grasas trans, así que por ese lado no habría problemas, pero quedé confundida por el hecho de que yo pensaba que la margarina era mucho más saludable por los consejos que había leído en algunas páginas de internet que hablan de nutrición (como la del Dr. Cormillot) donde aconsejan usar margarina antes que manteca. Hay tanta información contradictoria que es muy fácil confundirse. Por suerte no usamos mucha manteca/margarina en casa, sólo para algunas comidas y en muy poca cantidad. La próxima vez que compre tendré en cuenta sus consejos.


#12

Pues ni la una ni la otra. La mejor grasa (aceite) con diferencia es el aceite de oliva virgen. No sólo no sube el colesterol “malo”, sino que potencia el colesterol "bueno"
Si no puedes tomar el de oliva, elige el de girasol, pero no grasas animales (salvo el aceite de pescado) ni vegetales saturadas (coco, palma, palmiste, etc)
Una rebanada de pan con aceite de oliva no sólo es muy sana, sino que es absolutamente deliciosa.
Saludos


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